Hoy

No se detiene el control de la plaga

El cierre del azud y la retirada de las máquinas no implica que la Confederación deje de limpiar el camalote y el nenúfar. Desde el organismo responsable de la cuenca explican que continúan de forma permanente e ininterrumpida con los trabajos de control y lucha contra el camalote en el río aprovechando la bajada de temperaturas y la detención del crecimiento de esta

planta. Cuando se rompió la balsa de agua el 16 de enero explicaron que intentarían mantenerla abierta el mayor tiempo posible para abarcar más zona afectada.

En este tiempo han trabajado nueve máquinas. Cuatro se dedicaron al entorno de Badajoz y el resto, a otros tramos afectados.

La invasión de camalote se extiende desde los arroyos cercanos a Medellín hasta casi la frontera de Caya. En Portugal también preocupa la planta invasora, por eso se ha sumado a la lucha la agencia de medio ambiente lusa.