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La cofradía que adelantó la Semana Santa

Marisol Sánchez, Mariano Pérez, Sol Rodríguez y Rafael Pérez, de la cofradía de San Roque. :: j. v. arnelas
Marisol Sánchez, Mariano Pérez, Sol Rodríguez y Rafael Pérez, de la cofradía de San Roque. :: j. v. arnelas
  • 'La Borriquita' cumple 60 años, en los que ha logrado hacer de su barrio, San Roque, un protagonista de la Pasión pacense

El 14 de abril de 1957 salió por primera vez de la iglesia de San Roque 'La Borriquita', el nombre con el que cariñosamente se conoce en Badajoz al paso de Cristo Rey. Lo hizo portado por ocho hombres sobre unas andas prestadas por la iglesia de Santo Domingo y acompañado de otros doscientos, vestidos de traje y llevando las palmas que le donó el Seminario ese mismo día. Nacía así la procesión del Domingo de Ramos, la que cambió la Semana Santa pacense que, hasta entonces, no empezaba hasta la salida procesional de la Oración en el Huerto. Desde entonces, San Roque es la encargada de iniciar la Pasión pacense, reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional.

De eso han pasado exactamente 60 años, los mismos que tiene la primera cofradía de barrio de la ciudad, la de San Roque. Su fundación se remonta apenas 13 días antes de esa primera procesión. Fue un 1 de abril cuando Paco Sánchez, apodado posteriormente como el 'obispo de San Roque', fundó la cofradía con la autorización del entonces obispo José María Alcaraz y Alenda y el respaldo de un grupo de vecinos.

'La Borriquita': 6.840 pesetas

Por entonces, ya tenían imagen para procesionar. La de la entrada de Jesús en Jerusalén depositada por un impago en la Casa de Artes de Badajoz, el taller de restauración más importante de la época. Su valor por entonces eran 22.000 pesetas, pero sus regentes, los señores Flores y Benítez, la donaron a la cofradía con la única condición de que esta se hiciera cargo de abonar su restauración y dorado. La factura de estos trabajos fue de 6.840 pesetas. De esta talla apenas se sabe que puede proceder de Cheles.

Un año más tarde, 'La Borriquita' volvió a procesionar el Domingo de Ramos, pero ya acompañada de un centenar de hebreos y nazarenos, ataviados con la túnica blanca, el capuchón de raso del mismo color y la capa roja que conservan hoy día. Así se mantiene hasta que en el año 1963 se completa el paso con las figuras de los apóstoles Pedro, Santiago y Juan.

Poco tardó la cofradía en incorporar a su segundo titular, la Virgen de la Palma. Solo dos años después de su fundación reciben la imagen mariana donada por Santiago Arolo, otro de los hombres claves de la fundación de la cofradía y quien da nombre a la plaza de la iglesia de San Roque. Aunque la imagen se le atribuye a él, en el proceso de restauración se desveló que podría tratarse de una talla más antigua. La Virgen de la Palma, o como se la conoce en su barrio 'la madre de San Roque', salió en la procesión acompañando a 'La Borriquita' por primera vez en 1959. Lo hizo con un manto de romero y claveles, que hizo que durante mucho tiempo se la conociera en Badajoz precisamente como la 'Virgen de los claveles'. Después se encargó el manto de terciopelo azul bordado en oro por las Adoratrices que luce en la actualidad. Bajo palio no salió a la calle hasta 2005. En su historia tiene un episodio negro, que se convirtió en la prueba de la devoción que despierta en su barrio. En 1986, pocas horas antes de salir en procesión, robaron todas sus joyas, pero las propias vecinas les cedieron las suyas o se las donaron para que pudiera procesionar.

La promesa de silencio

El tercer hito de la cofradía de San Roque se produce en el año 1962, con la incorporación de su tercer titular, una de las imágenes más bellas y veneradas de la Semana Santa pacense, el Cristo de la Paz. El crucificado estaba en los sótanos de la iglesia de La Concepción. De nuevo Paco Sánchez, esta vez en compañía de Arolo, acudieron al obispo Alcaraz y Alenda para pedirle autorización para llevarse la imagen y restaurarla. A lo que no accedió de primeras el obispo fue a que saliese en la madrugada del Viernes Santo, por el previsible revuelo que ocasionaría la procesión en la jornada de exposición del Santísimo. Para convencerlo, el fundador le dijo que harían un juramento antes de salir de no hablar en todo el recorrido. Y así desde 1962, minutos antes de abrir las puertas del templo, los penitentes (así es como se distingue a los nazarenos sin capirote), hacen su promesa. Desde entonces también se la conoce en Badajoz como la procesión de 'El Silencio', solo roto por el tambor y las horquillas.

Con ella, la cofradía de San Roque incorpora una procesión más a la Semana Santa pacense, la del primer Cristo de penitencia y silencio y la primera en incluir en su recorrido la Plaza Alta. El Cristo de la Paz también es el único que ha procesionado en dos ocasiones por el interior de la Catedral, el que al año siguiente de la riada recorrió las calles del Cerro de Reyes para estar cerca de sus vecinos y el que en el año 2012 cambió los claveles por alimentos y lució solo adornado de romero. Su imagen, una talla del siglo XVI atribuida a Juan Bautista Vázquez 'el Viejo' según desveló su última restauración, arrastra a miles de personas de toda la ciudad.

De esta manera, en solo cinco años, la cofradía de San Roque se hace con sus tres imágenes titulares, incorpora dos procesiones a la Semana Santa pacense y aglutina a 1.274 hermanos. Desde entonces, la cofradía ha ido adquiriendo el valioso patrimonio que hoy atesora y expone en su museo, ubicado en la Casa de la Hermandad, tiene sus cuadrillas propias de costaleros y banda de cornetas y tambores. Además, ha ampliado su actividad más allá de la Semana Santa con los cultos, la caridad y la escucha.

Hoy son 2.400 hermanos y al frente de ellos está Marisol Sánchez, hija del fundador y hermana de la cofradía desde 1957. De su mano va Sol Rodríguez, diputada mayor de la cofradía, su hija y tercera generación de la familia que le dio Semana Santa a San Roque.