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Varios menores utilizan sus teléfonos móviles. :: hoy
Varios menores utilizan sus teléfonos móviles. :: hoy

Autolesiones, pederastas y fotos: el ciberacoso en Badajoz

  • El 10 años se han disparado los delitos cometidos por y contra menores en Internet en la capital pacense

En Badajoz ha habido denuncias recientes contra pederastas que han logrado que niñas de 9 años les envíen vídeos sin ropa, casos de menores que se hacían cortes en los brazos siguiendo modas para luego subir la imagen a Internet, niños de 7 años denunciados por amenazas a través de Whassap o el último caso de 'sexting' (envío de fotos de contenido sexual).

A principios de este mes la Policía Nacional detuvo en Badajoz a tres menores de entre 14 y 16 años por compartir fotografías de una de sus compañeras de instituto, una niña de 14 años que posaba desnuda. No fue el primer caso ni será el último, según reconocen en el Grupo de Delincuencia Económica y Tecnológica de la Jefatura Superior. En los últimos 10 años el acceso de los menores a los teléfonos móviles ha disparado los delitos por Internet cometidos por y contra menores.

El caso más habitual al que se enfrenta la policía es el ciberacoso, es decir, los ataques a través de Internet, normalmente contra un compañero de clase. Sin embargo, en la Jefatura Superior de Badajoz, también se enfrentan a un aumento de las denuncias por 'sexting', es decir, menores que difunden imágenes sexuales, de casos de pederastas que contactan con menores (llamado 'grooming') o violencia de género, es decir, control de un menor sobre otro dentro del ámbito de la pareja.

El móvil, regalo de comunión

Enrique García, subinspector del Grupo de Delincuencia Económica y Tecnológica, explica que los conflictos suelen comenzar cuando los niños reciben un teléfono como regalo, normalmente con 9 ó 10 años. «El regalo estrella de la comunión es el móvil y es cuando empieza el problema».

Lo primero que hacen los menores, según la experiencia de este experto, es utilizar Whatsap para hablar con sus compañeros e Instagram a modo de juego, para ver y subir fotografías. Cuando son un poco más mayores, se unen a las redes sociales como Facebook, Twitter o Snapchat.

La principal advertencia que hace la Policía Nacional es que los padres valoren la madurez de sus hijos a la hora de regalarles un móvil. Si lo hacen, deben informar detalladamente al menor de los riesgos.

«Estamos dando una herramienta muy poderosa a un menor que no tiene formado el carácter o la madurez suficiente para manejarlo. Ese es el problema. Utilizan una herramienta con la que pueden hacer lo que sea: hablar, mandar fotos, recibir imágenes o buscar lo que quieran».

El ciberacoso es la principal causa de denuncias. Los responsables son cada vez menores más jóvenes, incluso de 7 años. El ejemplo más representativo es el de un grupo de chat de una clase en el que se comienza a insultar a uno de sus miembros. «Tuvimos un caso en Badajoz que los 'buenos días' del whatsapp del grupo de clase era de uno que se metía con otro. Denunció a través del colegio y se detuvo al menor responsable».

El acoso se produce de muchas formas. Burlas, humillaciones, insultos o la difusión de mentiras y rumores. También es habitual que se hagan pasar por la víctima en las redes sociales para ridiculizarla, que cierren sus cuentas con denuncias falsas o la presionen de otras formas.

El 'sexting' es la difusión de imágenes eróticas o sexuales. En Badajoz en el 100% de los casos registrados ha sido un varón el que ha compartido las imágenes de una menor. Los que, a su vez, vuelven a reenviar la foto o el vídeo, también comenten un delito de revelación de secreto o incluso de pornografía infantil.

En cuanto a los pederastas, Enrique García advierte que estos problemas también están creciendo. Recientemente tuvieron conocimiento de dos niñas de 9 y 10 años que enviaron vídeos y fotos desnudas a un adulto. «El tema de los pederastas es llegar al menor de alguna manera ¿Cómo? A través de juegos on line, Instagram, las redes sociales. Luego quieren engancharles por Whassap, por ejemplo, para pedir imágenes».

En este ámbito, desde la policía también advierten que algunas aplicaciones, como Instagram, suelen ser utilizadas por los pederastas para saber dónde están los menores utilizando la geolocalización.

La violencia de género entre menores también es un tema que preocupa mucho al Grupo de Delincuencia Tecnológica. «En los propios colegios nos avisan de que está creciendo». Lo habitual es que, dentro de una pareja de menores, uno de ellos ejerza control obligando al otro a enseñarle todas sus conversaciones, incluso utilizando programas espía. También hay recriminaciones por las personas con las que habla o la hora a la que se conecta.

Uno de los últimos comportamientos que ha levantado las alarmas es el de las autolesiones. Han detectado menores en Badajoz que siguen modas por Internet de infligirse heridas, principalmente cortes en brazos y piernas, y mostrar los daños públicamente. Hay palabras clave, por ejemplo en Instagram, para localizar estas tendencias tan peligrosas.

Multas y prevención

Los mayores de 14 años son procesados por los 'ciberdelitos'. Los que no superan esa edad no pueden ser imputados pero sí enfrentarse a multas por su responsabilidad civil en los hechos y serían sus padres los que tendrían que abonarlas.

También hay que tener en cuenta, desde el punto de vista legal, que no se puede formar parte de una red social hasta los 14 años o de Whassap hasta los 16. Estas limitaciones se incumplen constantemente.

La prevención, asegura Enrique García, es la mejor forma de evitar estos peligros a los menores. Hablar con ellos.«Los padres son los que tienen que decidir dependiendo de la madurez del menor, y a partir de ahí enseñar qué problemas pueden tener con ese móvil».

La forma de educar, añade, debe ser la misma que siempre, pero adaptada a las nuevas tecnologías. Pone un ejemplo. «Si antes se decía: no hables con desconocidos, pues tampoco en Internet. O no andes solo por el parque, pues tampoco ir solos en las redes sociales». «Si no dejas salir a un niño a las 12 de la noche, tampoco le dejes el móvil a esa hora. Es como si estuviera en la calle», concluye otro inspector.