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Los investigadores piensan que pudo viajar a Marruecos

El trabajo que realizan las Fuerzas de Seguridad del Estado para localizar a las personas desaparecidas ocupa en ocasiones la primera página de los periódicos. Es lo que sucedió semanas atrás cuando un equipo de especialistas de la Guardia Civil introdujo un robot submarino en el pantano de Tentudía para tratar de localizar el cadáver de Manuela Chavero.

En otras ocasiones, esas labores de investigación son calladas, tal y como confirma el jefe de la Policía Local de Campanario, Juan Antonio Blanco. «Desde el primer momento se barajó la hipótesis de que Benito Calvo pudiera haber viajado a Marruecos y por las noticias que yo tengo la Guardia Civil sigue haciendo gestiones. Sé que se ha enviado información a embajadas, a consulados y a todos aquellos lugares que pudieran aportar datos».

La propia familia de Diego Cascos Cano confirmó ayer desde Madrid que siete años después de la desaparición mantienen la esperanza de encontrarlo con vida.

Para evitar que casos como este duerman en el olvido, las bases de datos que manejan las Fuerzas de Seguridad activan periódicamente una alerta que obliga a introducir nuevos datos sobre las gestiones de localización realizadas, confirma Juan Manuel de la Cruz.

Con Manuela Chavero es notorio el empeño de la Guardia Civil por resolver el caso. Pero ese mismo celo profesional se mantiene con todas las desapariciones que presentan un riesgo alto confirmado. «Cuando se encuentra a la persona la familia es informada automáticamente de la aparición salvo que el desaparecido afirme que su marcha es voluntaria y que no tiene interés en contactar con ellos. En ese caso se comunica a la familia que ha sido encontrado pero no el lugar donde está», concluye.