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¿Quién paga la factura del Infanta?

Francisco y Ramona muestran la carta en la que el SES les reclama el pago. ::
Francisco y Ramona muestran la carta en la que el SES les reclama el pago. :: / Casimiro Moreno
  • El SES reclama 17.149 euros por el ingreso durante 24 días de una mujer en el hospital pacense

  • Sanidad asegura que la paciente no debe asumir el gasto y se lo reclama a la aseguradora privada a la que pertenece

«Yo no estaba en ese momento en casa, había salido a la farmacia, y una vecina que estaba con mi mujer llamó al 112; tras valorarla deciden llevarla al Infanta, donde la ingresan en la UCI».

Francisco Pereira, policía nacional jubilado de 80 años, asegura que ese día, el 4 de diciembre de 2012, la salud de su mujer, Ramona Zumalabe, de 78 años, empeoró mucho en Badajoz. Hacía dos meses que había regresado a casa después de sucesivos ingresos hospitalarios durante el mes de octubre.

Siempre según el relato del matrimonio, el día 8 de ese mes, Ramona comienza con fuertes dolores abdominales y frecuentes vómitos. Ellos, mutualistas de Muface y de la aseguradora Asisa, llaman a las urgencias de Los Ángeles de la Noche «y le recetan algunos medicamentos».

Al día siguiente llevan a Ramona a la clínica Clideba (al igual que la anterior, las que les corresponden por su seguro) y sobre las dos de la tarde le dan de alta y regresa a su domicilio. «Pero el 10 se produce un empeoramiento y por eso es ingresada de nuevo en esta clínica. Aunque no le remiten los dolores, le dan de alta a las siete y media de la tarde». El 11 el matrimonio regresa a Clideba. «A las 20.30 horas es intervenida con carácter de urgencia y queda ingresada después en la UCI durante cinco días».

Sin embargo, 16 días después, «y como vemos que no mejora, solicitamos de forma insistente que la trasladen al Infanta Cristina. Acceden y solicitan una ambulancia del 112». Ramona es ingresada entonces en la UCI del hospital público. «Y nos dicen que el motivo del ingreso es un shock séptico, de origen abdominal con fracaso multiorgánico y que su pronóstico es muy grave».

Pero a pesar de su situación, Francisco afirma que su mujer, «aunque con el hígado dañado e insuficiencia renal entre otras secuelas», se recupera y es dada de alta.

Hasta que de nuevo el 4 de diciembre de 2012 vuelve a empeorar. Y ya desde el domicilio familiar se contacta directamente con el 112 que traslada a la paciente al Infanta, donde permanece ingresada 24 días en la UCI. Es por esta estancia en el hospital público por la que el SES reclama desde 2013 al matrimonio el pago de una factura por importe de 17.149,44 euros.

«Pero nosotros no podemos hacer frente al pago de esta deuda, porque mi mujer estaba muy enferma y por eso se llamó al 112», relata Francisco. Por eso piden tanto a Muface como a Asisa que se ocupen del pago de la factura que les reclama el SES. «Sin embargo, nos dicen que la situación que ha llevado a que mi mujer estuviera ingresada los 24 días en el Infanta no revestía la suficiente entidad como para una llamada directa de la familia al 112, sin pasar por la aseguradora previamente».

Según Francisco, la reclamación se quedó entonces en este punto. «Porque desde 2013 hasta 2016 ha habido un silencio administrativo». Todo cambió en noviembre del pasado año, «cuando nos llegó un escrito del SES en el que se nos dice que pagamos o se nos embarga».

Escritos de ayuda varios tanto al presidente de la Junta como al SES, según Francisco Pereira, hicieron que el pasado 1 de este mes el gerente del órgano autónomo, Ceciliano Franco, se reuniera con el matrimonio. «Y se lo agrademos mucho, no solo por el trato que nos dio, sino porque nos tranquilizó de verdad; nos dijo que no nos preocupemos, que no vamos a pagar la factura».

El SES, por su parte, confirma el encuentro. «El gerente quiso tranquilizar a la familia informándoles que la reclamación no iba a recaer sobre ellos, sino sobre la aseguradora. La acción que ahora se está llevando a cabo es el diálogo con la aseguradora», señalan desde la Consejería de Sanidad.

Desde Muface, por el contrario, explican que en 2013 ya se le dijo al matrimonio que no se iba a abonar la factura, porque no se procedió como se tiene que hacer según el concierto al que está acogido esta familia. Porque no se debería haber contactado con el 112, sino con las urgencias de la clínica privada que les correspondían «y que funcionan las 24 horas», matiza la entidad. Detalla que existen dos supuestos en los que es posible el contacto directo con el centro público, supuestos en los que Muface asume el coste. Uno es que desde Asisa se les denegara asistencia, cosa que no ocurrió porque el matrimonio no llamó a sus urgencias. El otro es que se tratara de una urgencia vital. «Y entonces, cuando se analizó el asunto tras la reclamación de la factura, se decidió que no lo era y que, por ello, no correspondía el pago». Así se le comunicó al matrimonio, «que no recurrió la decisión».

Muface afirma que este asunto está cerrado tanto por su parte como por la de la aseguradora Asisa.