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Atentos a la carambola de la moción

Fragoso y Cabezas en junio de 2015.
Fragoso y Cabezas en junio de 2015. / HOY
  • Cabezas dice estar arropado por su partido mientras el PSOE observa de cerca a C’s

La agenda municipal de este jueves ha sido normalita tirando a pobre: una rueda del prensa de la concejala socialista Rita Ortega sobre los patos del Guadiana; una visita al Baluarte de la Trinidad del alcalde Francisco Fragoso y reunión de la junta local de seguridad ciudadana. Sin embargo, había excitación en el ambiente porque sobre el Palacio Consistorial sobrevolaba la posibilidad de una mudanza de despachos de alto rango. En otras palabras, se barajaba la opción de que antes de la primavera la aparente rutina política local quedara dinamitada. Todo porque esta semana, a priori anodina, ha sido sobresaltada por el anuncio en firme de una moción de censura. Aún queda negociarla con los actores necesarios, pero ya nadie esconde sus intenciones. Y de prosperar, provocaría el paso a la oposición del popular Fragoso y su equipo para aupar a la Alcaldía al socialista Ricardo Cabezas.

De ocurrir, lo siguiente sería empezar a darle la vuelta al Ayuntamiento como si fuera un calcetín. Allí trabajan unas 1.500 personas, muchas de las cuales ya han empezado a especular. Según el entorno socialista la mayoría estaría encantada con el nuevo escenario. Según el entorno popular, la mayoría estaría espantada.

Todos saben que hace falta una carambola para que esto ocurra. La novedad es que ahora las bolas están sobre el tapete. En las altas instancias del PSOE regional prefieren ganar tiempo fiando a Ciudadanos un cambio de posición improbable, pero el alcalde Fragoso pasó del tono despreocupado del miércoles ante la amenaza de desalojarlo del poder, a tomar la iniciativa con declaraciones más contundentes. El alcalde pidió ayer «un poquito de reflexión» y de paso trató de desmoralizar a su joven adversario invitándolo a que «no haga el ridículo».

Por resumirlo, un viraje de 180 grados en el rumbo del Ayuntamiento más grande de la región -Recuperar Badajoz-Podemos está a favor- está en manos de un concejal, Luis García-Borruel, de Ciudadanos, que no asumiría coste electoral alguno si se sumara a los deseos de Podemos y el PSOE, pues él no piensa presentarse más a las elecciones. Según dijo ayer, su compañera de escaño, Julia Timón, está con él. En cualquier caso, la última palabra la tendrán los líderes de su organización en Madrid siempre que se demuestre que en el PP local hay corrupción. Pero de acudir Ciudadanos al toque de corneta del PSOE la jugada aún no estaría resuelta. Falta el PSOE regional, que debería autorizar el órdago lanzado por Cabezas esta semana.

Ayer tocaba ver cómo lo digería la familia socialista. Es obvio que para el PSOE es un caramelo hacerse con la gestión de Badajoz tras 22 años de gobierno popular, reconocía ayer el secretario provincial de este partido, Rafael Lemus.

Pero también sabe que esto tendría un peaje en Mérida, concretamente en la Asamblea, donde el Grupo Socialista se convertiría en rehén de Podemos. El Grupo Popular que lidera Monago cerraría todas las puertas a la iniciativa socialista, que aún tendría que aprobar esta legislatura, como mínimo, un presupuesto más. Monago se lo recordó ayer a Vara porque le han entrado dudas. Y Fragoso también cuando habló «del daño que le puede hacer a Extremadura en la estabilidad».

Cabezas ayer se desmarcaba de esta derivada política. «Badajoz es Badajoz y la Asamblea es la Asamblea». También sabe que cuando en el Ayuntamiento emeritense el grupo socialista -entonces junto a IU- ensayó otra jugada parecida para desbancar de alcalde a Acedo en 1997, Ibarra la desautorizó diciendo que la maniobra era un fraude a los ciudadanos que habían votado. «Vara no es Ibarra», zanjó ayer Cabezas.

Explorar posibilidades

El portavoz municipal socialista se sintió ayer arropado por su partido tras escuchar en varios medios a Rafael Lemus, que hablaba en calidad de portavoz de la ejecutiva regional sobre los movimientos iniciados en Badajoz. Lemus dijo ayer a este diario que «en el Consistorio pacense existe una situación anómala y la relación de Fragoso con los otros partidos es pésima. Por eso Ricardo Cabezas explora otras posibilidades, que es lo que haría cualquier portavoz de la oposición». No obstante, el PSOE prefiere ganar tiempo y no poner a Vara bajo el foco y que sea él quien bendiga o aborte la iniciativa de Cabezas, del que hay que recordar que se convirtió en candidato socialista a la Alcaldía en unas primarias sin ser el aspirante oficial del partido.

Según Lemus, para que el PSOE regional se posicione en este asunto primero hay que tener todos los cabos atados. «El PSOE no desautoriza ni critica la voluntad de Ricardo Cabezas, pero antes de analizar la situación necesita tener la certeza de que los otros dos partidos (sobre todo Ciudadanos) apoyan la presentación de la moción de censura. A partir de ahí, iremos hacia delante o hacia atrás».

Cabezas no solo está convencido de que su partido lo apoyará. Al estilo de Pedro Sánchez, también invocó a la militancia y añadió que hasta los críticos que no le votaron en las primarias ahora están con él. Incluso analizó sus resultados electorales para concluir que él ha sido el mejor candidato que ha tenido su partido en la ciudad mientras su equipo de nueve concejales subrayaba que irán todos con él a por todas.