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Vidarte presidirá el Casco Antiguo sin que la directiva actual lo reconozca

Juan Carlos Vidarte con algunos miembros de la que afirma será su directiva.
Juan Carlos Vidarte con algunos miembros de la que afirma será su directiva. / C. Moreno
  • El fotógrafo afirma que ya hay una gestora que el martes lo proclamará presidente y Soriano dice que han actuado por libre y el proceso no es legal

El proceso para renovar la junta directiva de la asociación de Vecinos del Casco Antiguo, lejos de apaciguarse, se calienta. Se avecina conflicto en el horizonte toda vez que el aspirante a liderar este colectivo, Juan Carlos Vidarte, da por disuelta la directiva que preside su adversario, José María Soriano, quien se niega a aceptar esta situación. Todo apunta a que el asunto acabará en los tribunales.

De momento, existe una gestora que solo reconoce una parte y que el próximo martes proclamará a Vidarte nuevo presidente y, en el otro bando, un presidente que lleva ocho años en el cargo y que afirma que el proceso seguido hasta ahora por sus contrincantes es «ilegal e ilegítimo». Además, Soriano reconoce que ya no hay comunicación entre ambos candidatos, lo que reduce las posibilidades de limar asperezas y celebrar unas elecciones en las que la urna decida quién preside la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo.

De hecho, Soriano no descarta dirimir todo esto en el juzgado si fuera necesario, pues la directiva alternativa que representa Vidarte ha estado a punto de bloquear la cuenta bancaria de la asociación y ahora exige la llave de la sede.

El censo

En esta pugna por el liderazgo vecinal hay que remontarse a finales de octubre y tener en cuenta que es la primera vez que dos personas optan a presidir el Casco Antiguo. José María Soriano, exdirector general de Patrimonio, ya jubilado, convocó entonces una asamblea para que se votara la nueva junta directiva. El otro candidato, Juan Carlos Vidarte, fotógrafo con negocio en la calle Virgen de la Soledad, llegó con decenas de vecinos afines a él que pretendían asociarse en ese momento y votar. Soriano y su equipo observaron que no se estaba respetando el censo y aplazó la cita electoral tras un enfrentamiento tenso. Pasaron las semanas y el equipo de Vidarte decidió convocar una asamblea extraordinaria el pasado 16 de diciembre. Fue en el salón de actos de la Concejalía de Juventud, cuando Soriano ya había dicho que convocaría las elecciones pasadas las fiestas navideñas una vez pusiera en orden el censo electoral.

Según Vidarte, que apela a los estatutos, «basta con el 10 por ciento de los asociados para convocar una asamblea extraordinaria». El abogado de su candidatura, José López Castilla, sostiene que hubo 49 personas, más que suficiente, mientras que Soriano afirma que no hubo más de doce. En cualquier caso, no hay certeza sobre el número de asociados que tiene esta asociación, una cifra que empieza a ser un misterio. Ni siquiera se sabe si sería necesario estar al corriente del pago de la cuota (un euro al mes) para poder votar y gozar de los derechos que puedan tener los inscritos, según ha analizado López Castilla, que afirma haber observado otras irregularidades en la gestión de Soriano.

La situación, siempre según la versión de Vidarte, es que Soriano ya no es presidente y la asociación está ahora en manos de una comisión gestora. La componen tres personas: Leonardo Martínez como presidente, José López Castilla y María Teresa Romero. Su primera decisión fue celebrar este pasado jueves en un local de la calle Felipe Checa una reunión informal para perfilar la nueva directiva. En ella se propuso a Juan Carlos Vidarte como presidente y a Cristina Rodríguez como vicepresidenta. Los otros diez integrantes serían José López Castilla, Juan Mandli, María Vázquez, Jerónimo Barahona, Juan José Ortega, Leonardo Martínez, Marcos Gómez, María Teresa Romero, Margarita González y María Baldomino.

Tras la reunión se acordó celebrar una asamblea general ordinaria el próximo martes, día 17, en la Concejalía de Juventud. En teoría esta asamblea ratificaría la nueva junta directiva y desalojaría a Soriano y su directiva de la asociación de vecinos para darle el relevo a Vidarte y su lista.

Sin embargo, Soriano, actual presidente, no se va a quedar quieto. Rechaza que el proceso seguido sea legal, de ahí que los abogados de la asociación estén alerta para tumbar cualquier iniciativa tomada por Vidarte.

Entre otras razones, se basa en que la primera reunión que celebró esta candidatura tenía que haberla solicitado a la directiva actual, pero actuaron por su cuenta. Tampoco da validez a las comunicaciones que recibió al respecto y señala que «la gestora que proclaman ellos es ilegal porque no está amparada por los estatutos».

Según Soriano, él seguirá su hoja de ruta. Insiste en que antes hay que ordenar el censo de la asociación y luego abordar el proceso electoral. «Durante este trimestre -decía esta semana- convocaré una asamblea legal porque ellos no son nadie para convocar una asamblea como la del día 17. La que se celebre será cuando se apacigüen los ánimos y todo esté más tranquilo», zanja.