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Ahmad Al-Khatib en el matadero de Olivenza. :: garra
Ahmad Al-Khatib en el matadero de Olivenza. :: garra

«Quiero crear el centro hípico en Las Arenosas, pero con las condiciones originales»

  • El empresario Ahmad Al-Khatib dice que «no es lógico hacer la inversión y encima pagar por los terrenos»

El tiempo, la burocracia y el cambio de condiciones ofrecidas en 2015 a Ahmad Al-Khatib para convertir Las Arenosas en un centro hípico han dado al traste con el proyecto. Pero solo de momento. El empresario afincado en Extremadura asegura que mantiene su iniciativa, pero si se le cede el terreno para que él realice la inversión, calculada entre dos y tres millones de euros.

Ahmad Al-Khatib representa al grupo Golden Worldwide, que gestiona el matadero de Olivenza y mantiene en torno a 40 empleados desde finales de 2014. Y dice tener más proyectos para la región, como la creación de cebaderos en fincas de su propiedad en Llerena y Alburquerque. Quiere crear ese centro hípico para recepción y salida de raids, pero si el Ayuntamiento de Badajoz no facilita la cesión de Las Arenosas lo hará en una finca de su propiedad. Por ejemplo, en Olivenza.

El empresario explica que a principios del año 2015 le propusieron este proyecto desde el ámbito político, pero prefiere no desvelar quién le ofreció la finca municipal de 24,5 hectáreas sin uso actual ubicada en la carretera de Olivenza. Es decir, que las conversaciones comenzaron hace dos años. «La culpa (de que el proyecto no haya salido) es de la burocracia. Y de todo lo prometido, porque lo prometido después no se ha cumplido».

En el inicio de las conversaciones se trató la posibilidad de ceder la finca a cambio de que la empresa realizara la inversión. El objetivo es convertir esos terrenos en un centro turístico de alto nivel, del que se beneficiaría la ciudad por la atracción de visitantes con un poder económico importante. «Se beneficiaría la región y no a mí porque el turista gastaría el dinero en la región», considera. Pero «no se entiende que yo tenga que invertir y pagar también por los terrenos».

Asegura que mantiene el interés por esta iniciativa, pero siempre que el Ayuntamiento vuelva a las condiciones originales. No solo se refiere a la cesión de los terrenos, sino a que también se le obligaba a construir una perrera en los aledaños del centro a propuesta de un partido político que no quiere mencionar (se refiere a Ciudadanos). Cita esto último como un obstáculo, dado que no considera normal crear un centro para caballos de un valor muy alto, y «tener una perrera a 50 metros». «Eso no encaja», dice. «Yo mantengo el interés, pero no con las condiciones que me ofrecen. Para eso construyo el centro en una finca de mi propiedad», añade.

«No es lógico que asumamos toda la inversión y que encima paguemos por los terrenos. Este no es un proyecto empresarial ni privado, es un proyecto común del que se beneficiaría toda la región».

Tres millones de euros

La inversión prevista en el anteproyecto que Golden Worldwide registró en el Ayuntamiento se recoge una inversión de entre dos y tres millones de euros. A las instalaciones propias para el cuidado de los animales se suman cafetería y un restaurante, entre otras cosas. «Y cuando no hubiera raids, el recinto estaría abierto a todos. Lo que hemos pretendido es fomentar el turismo», añade.

Al cambio de condiciones de las conversaciones iniciales se suma el tiempo que ha ido pasando y la burocracia que requería. «Al final se ha ido enfriando poco a poco». Ahmad Al-Khatib reconoce que dijo al Ayuntamiento que no se presentaría al concurso público que tenía previsto convocar para conceder estos terrenos. El objeto del concurso es la construcción del centro hípico para raids bajo la figura de derecho de superficie. Esto es, la titularidad del suelo sigue siendo municipal y pasado un determinado periodo de tiempo, las inversiones realizadas por cuenta privada revierten al Consistorio. La empresa debe pagar un canon a la administración local por esos terrenos anualmente. «Cuando me informaron de que iban a crear un concurso público dije que no me iba a presentar».

El empresario reivindicó ayer su carácter extremeño y se mostró molesto porque en la edición de HOY de ayer se calificara el proyecto de árabe. Lleva 38 años en España y ha cambiado recientemente el domicilio fiscal del grupo Golden Worldwide de Cataluña a Extremadura, donde mantiene otros negocios además del matadero oliventino y prevé entablar relaciones para exportar productos regionales. «Después de 38 años aquí, me gusta que me llamen español».

Explica que su relación con la familia real de los Emiratos Árabes, de la que se ha hablado mucho desde que adquirió el matadero oliventino, se estableció a través de personas de su entorno, no directamente con la familia. Y que su objetivo es que tengan a Extremadura en cuenta para sus inversiones.