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El PSOE pide la dimisión de Coslado y el alcalde defiende que no hubo errores técnicos

  • Los socialistas lamentan en un comunicado que esa actuación pueda servir para «cargarse definitivamente la segunda avenida más transitada de la ciudad»

El Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Badajoz ha pedido la dimisión del concejal de Vías y Obras, Jesús Coslado, tras considerarlo responsable de la «desastrosa gestión del carril bici de Sinforiano Madroñero».

En un comunicado oficial, los socialistas lamentan que esa actuación pueda servir para «cargarse definitivamente la segunda avenida más transitada de la ciudad» y recuerdan que «los resaltes que ahora se han retirado han supuesto unos 40.000 euros en una obra valorada en 108.108 euros, a los que hay que añadir los 82.280 euros adjudicados en 2015 para este mismo carril bici».

«Utilizar a los pacenses como conejillos de indias y aplicar el ensayo-error para probar sobre la marcha si las cosas funcionan no se le ocurre a nadie (...). Un político está para gestionar, no para crear problemas, es evidente que el concejal de Infraestructuras y Modernización dista mucho de ser un eficaz gestor», añade el comunicado.

El PSOE concluye que con este tipo de actuaciones el PP «derrapa y vuelve a demostrar que los carriles bicis no son lo suyo». «Tras años con aceras bicis donde lo único que había pintado era una raya en la acera (y lo sigue siendo en el Paseo fluvial), el absurdo carril bici de Antonio Masa Campos y el fallido carril bici de Sinforiano Madroñero en 2015, lo de ahora es un nuevo derrape».

Horas después de realizarse esa petición de dimisión, el alcalde de Badajoz, Francisco Javier Fragoso, admitió que se han cometido errores de ejecución en esta avenida, pero no en su diseño. Durante una entrevista en el programa Ahora Extremadura de Canal Extremadura Televisión, el alcalde culpó a la empresa de los errores y dijo que es esta firma la que está asumiendo el coste de los cambios. También insistió en que los ‘cojines de calmado’ instalados no eran los que aparecían en el proyecto, puesto que en lugar de limitar la velocidad a 50 kilómetros por hora obligan a reducir a 20.

El alcalde justificó que la obra se realizó a partir del 28 de diciembre y que si los técnicos no comprobaron el resultado fue porque «no se podía». También argumentó que el proyecto «ha estado supervisado por la Dirección General de Tráfico, el fiscal de Tráfico, la Concejalía de Vías y Obras, la Policía Local y los colectivos de ciclistas».