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La Policía Local refuerza la señalización en el nuevo cruce de la autopista

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Un operario trabaja en el semáforo colocado junto al cruce en el que se produjeron los choques. / C. MORENO

  • Cuando el paso abrió no contaba con las líneas de detención de vehículos y tampoco habían sido pintados algunos pasos de cebra

Varios operarios desembarcaron ayer en el nuevo cruce de la autopista para realizar trabajos de pintura que no se habían llevado a cabo cuando la pasada semana fue abierto el paso que conecta la barriada de Pardaleras con el Cerro de Reyes.

El nuevo cruce regulado con semáforos de la avenida Juan Sebastián Elcano entró en funcionamiento el martes 3 de enero, pero en sus primeros días de funcionamiento fue escenario de dos graves accidentes de tráfico que dejaron cinco personas heridas.

En ambos casos los siniestros se registraron cuando un coche que circulaba por la autopista en dirección Madrid colisionó contra un vehículo procedente de la barriada de Pardaleras que cruzaba la autopista para ingresar en el Cerro de Reyes o girar a la izquierda para incorporarse a los carriles de la avenida Juan Sebastián Elcano. El primero ocurrió el día de Reyes a las 15 horas y resultaron heridos un hombre y una mujer, mientras que el segundo siniestro se produjo el sábado y causó heridas a una mujer de 50 años y a su hija de 11.

Esos dos accidentes hicieron reaccionar a la Policía Local, que el mismo sábado por la tarde ordenó cerrar el cruce hasta analizar las causas de los accidentes.

«Algo ha debido fallar», dijo ayer el presidente de la asociación de vecinos de Pardaleras. «Entre la carretera de la Corte y la barriada de la Paz hay siete cruces de ese tipo y en ninguno hay choques. Lo lógico es que estudien qué está pasando»

Una tesis parecida fue defendida ayer por Francisco Javier Gutiérrez, presidente de la asociación vecinal de Antonio Domínguez. «A mí me ocurrió algo muy extraño el sábado al mediodía. Iba por la autopista en dirección Madrid y pasé en verde el semáforo de la calle Bailén, pero al llegar al siguiente semáforo, que está junto al nuevo cruce, me lo encontré en rojo y no me di cuenta hasta que lo tenía encima. Tuve que echarme al arcén para no chocar con los coches que estaban parados».

Gutiérrez cree que algo parecido pudo ocurrir en los dos accidentes que se produjeron durante el fin de semana. «Ahí la gente suele ir rápido y es fácil que se hayan saltado el semáforo porque la costumbre es encontrarse todo ese tramo con los semáforos en verde».

Durante el día de ayer, el Ayuntamiento de Badajoz indicó que los operarios desplazados a la zona iban a reparar el semáforo que había sido derribado junto al colegio Leopoldo Pastor Sito y a «colocar bandas reductoras y otras medidas para dotar al cruce de una seguridad adicional que lo hiciese más visible».

Esta circunstancia fue observada por los vecinos, que desde primera hora de la mañana vieron trabajar a un equipo de especialistas que pintó los nuevos pasos de cebra junto al colegio Leopoldo Pastor Sito (en paralelo a la autopista) y también las líneas que marcan el lugar en el que deben detenerse los vehículos que circulan en dirección Madrid. Esas marcas viales no existían cuando se produjeron los accidentes.

También fue creada una banda reductora para alertar a los conductores que bajan por Juan Sebastián Elcano en dirección Madrid.

Con esos refuerzos se pretende garantizar la seguridad en el nuevo cruce y evitar futuras colisiones en un tramo donde es habitual que se coloque el radar de velocidad de la Policía Local. «Por aquí bajan los coches a 70 y 80 kilómetros por hora, no es raro que haya habido esos accidentes», lamentó ayer Carlos de la Concepción Rodríguez, cuya vivienda se encuentra a pocos metros del cruce.