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La Policía Local refuerza la seguridad en 21 pasos de cebra con bandas reductoras

Nueva banda reductora de la avenida de Elvas.
Nueva banda reductora de la avenida de Elvas. / Pakopí
  • La actuación municipal contempla el repintado de otros 32 pasos con pintura acrílica de superficie rugosa para evitar deslizamientos

Alexander Naranjo ya puede respirar tranquilo. Desde hace varias semanas, los coches que circulan frente a la fachada de su taller de la calle Alcántara se desplazan a una velocidad más baja. Nada que ver con lo que sucedía antes de que la Policía Local colocara una banda reductora de velocidad en este vial del Cerro del Viento.

Ese resalte en la calzada trata de poner freno a los accidentes que con demasiada frecuencia se producían desde hace años en el cruce donde confluyen los vehículos que bajan por la calle Alcántara (desde la parroquia del Cerro del Viento) con los que circulan por la calle Rota (en dirección a la entrada trasera del colegio de los Maristas).

Alexander utilizó las páginas de HOY para reclamar una actuación que evite que los coches que chocan en esa esquina puedan llevarse por delante a un peatón. Casi de inmediato, el superintendente de la Policía Local, Rubén Muñoz, anunció que la petición iba a ser escuchada, un compromiso que acaba de ser atendido con los fondos que destina el Ayuntamiento a mejorar la seguridad vial.

Las nuevas bandas reductoras de la calle Alcántara forman parte de las 21 actuaciones de este tipo que se están llevando a cabo en algunos de los pasos de cebra más conflictivos de la ciudad.

El intendente segundo jefe de la Policía Local de Badajoz, Antonio Nogales, dijo ayer que antes de terminar el año habrán sido colocadas 21 bandas de goma en otros tantos pasos de peatones.

La avenida de Elvas, con seis pasos de cebra, es el vial en el que más se ha invertido para reducir la velocidad de los vehículos y garantizar la seguridad de los peatones.

En segundo lugar figura la calle Castillo Puebla de Alcocer, en la Urbanización Guadiana, donde en febrero de este año murió atropellado un anciano. La víctima iba a visitar a su esposa, que estaba ingresada en la residencia SAR Quavitae, pero al cruzar por el paso de peatones que hay justo enfrente fue atropellado por un vehículo.

En este caso, la Policía Local ha colocado bandas reductoras en cuatro pasos de peatones para evitar que los vehículos circulen a una velocidad excesiva.

También se actuará en dos pasos de cebra de la carretera de Campomayor, uno en la calle Luis Chamizo, uno en la calle la Retama (junto al centro de salud de Ciudad Jardín, donde hubo un atropello grave) y uno en la avenida Federico Mayor Zaragoza.

El último lugar en el que se están colocando bandas reductoras es la calle Pantano de Orellana, en Las Vaguadas. Allí el problema son los badenes que existen como consecuencia del enorme desnivel que hay en la zona. «Se trata de evitar que los coches vayan a gran velocidad en un lugar donde la visibilidad es escasa», justifica Nogales.

Pintura más adherente

Estas actuaciones serán pagadas con fondos procedentes del remanente municipal, una partida que permitirá costear también el repintado de otros 32 pasos de cebra con pintura acrílica más resistente en la que se abrirán pequeños surcos para hacerlos más adherentes.

Esos pasos de cebra rugosos ya existen en las principales vías de comunicación de la ciudad y tienen como objetivo facilitar la frenada de los vehículos, especialmente de las motocicletas y ciclomotores, cuyo riesgo de deslizamiento es mayor cuando llueve.

Los pasos elegidos para esta segunda actuación están en la plaza de los Reyes Católicos, Juan Carlos I, Ronda del Pilar, Rivillas, Ramón y Cajal, avenida de Huelva, Cardenal Cisneros, Tierra de Barros, Teodomiro Camacho Ruiz, Ramón y Cajal, Santa Marina, carretera de la Corte, avenida de Pardaleras, Nuestra Señora de Fátima, Circunvalación, Salvador de Madariaga y avenida de Colón.

«Nuestra intención es reducir al mínimo el riesgo de accidente, es necesario que los conductores se conciencien de la necesidad de circular a una velocidad adecuada porque en caso de atropello las consecuencias son menores para el peatón», concluye Nogales.