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La FP del artículo 14 de la Constitución

Una clase del nuevo ciclo de promoción de igualdad de género en el Bárbara de Braganza. :: Pakopí
Una clase del nuevo ciclo de promoción de igualdad de género en el Bárbara de Braganza. :: Pakopí
  • El Bárbara imparte ya el ciclo de promoción de la igualdad creado por Wert

  • En el centro prevén que asociaciones, administración y empresas demanden técnicos especializados

El artículo 14 de la Constitución dice que todos los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Inspirado en este fundamento constitucional y ante los evidentes síntomas de necesidad, el exministro José Ignacio Wert creó hace dos años un nuevo ciclo superior de Formación Profesional.

En Badajoz se empezó a impartir en septiembre en el Bárbara de Braganza y en estos momentos 27 chicos (había 30 plazas) se forman para ejercer en un futuro de técnico superior en promoción de la igualdad de género. Se trata de jóvenes muy concienciados y que saben perfectamente lo que es la discriminación, cuenta Elisa Óliver, tutora del grupo.

La profesora cuenta que abordan la igualdad desde todos los ámbitos y su forma de manifestarse. Desde los nuevos patrones de comportamiento de los jóvenes hasta los modelos clásicos que se repiten en la publicidad. El reto, explica, pasa ahora por abrir camino al alumnado. «Nos estamos poniendo en contacto con empresas y con administraciones para que el año que viene puedan hacer las prácticas». Prevé que a corto o a medio plazo asociaciones, administraciones públicas y empresas demanden agentes de igualdad. «Nosotros estamos aquí para decirle a la sociedad que hay gente formada en este campo».

Marieta Sánchez imparte la asignatura de prevención de la violencia de género y ejerce además de agente de igualdad del instituto.

Afronta el trabajo como un reto profesional ilusionante, pero asumiendo todas las dificultades que entraña una enseñanza nueva . Hasta ahora, la promoción de la igualdad se trataba en posgrados o cursos de formación, pero no había precedentes como enseñanza reglada bajo los criterios de la Formación Profesional. «El problema es que no hay material académico, tenemos que crearlo nosotros, echando muchas horas y buscando para impartir una formación de calidad. Es ilusionante pero también una carrera de fondo».

Como su compañera, también trabaja para que los chicos no lo tengan tan complicado al salir del centro. Cree que en poco tiempo habrá alguna legislación que abone el campo profesional de los agentes de igualdad. «La lucha contra la discriminación es un reto de todos, y seguro que empezarán a demandarse, pero los primeros tienen que abrir muchas puertas».

Como todos los FP de grado superior, para estudiarlo se exige haber superado el Bachillerato, aunque en los últimos años la FP se ha convertido en una formación específica para graduados universitarios. En este caso, por ejemplo, atrae también a abogados y trabajadores sociales. «Algunos de los alumnos han sufrido o han conocido de cerca la discriminación, por eso están muy concienciados», recuerda la tutora.

En el centro ya se imparte desde hace años el grado superior de técnico en educación infantil y educación sociocultural, ahora se refuerza la oferta con este nuevo de Promoción de la Igualdad de Género. La falta de un profesor les ha mantenido en vilo, con protestas incluidas, pero el problema en teoría ya está solucionado.

Se imparte en dos mil horas repartidas en dos cursos académicos

Práctico

Tiene asignaturas como habilidades sociales, metodología e intervención social, desarrollo comunitario o prevención de la violencia género, que es la que imparte Marieta Sánchez. «Es un módulo muy práctico. Abordamos el conflicto, la agresión y, sobre todo, la identificación de casos de desigualdad y su forma de abordarlos».

Luis Sáez es el director del Bárbara de Braganza. Interpreta esta nueva oferta educativa como un proceso natural en un instituto con tradición en la formación profesional de la rama social y educativa.

Los estudiantes que han optado por este ciclo, cuenta, vienen muy motivados porque se dan cuenta que la sociedad demanda nuevas profesiones». En poco más de un año y medio estarán preparados para detectar situaciones de riesgo.

El papel de los agentes, a juicio del director, puede ser importante tanto en administraciones públicas -diseñando planes municipales de igualdad- como en asociaciones que trabajan en el ámbito de la violencia doméstica y la desigualdad.

El curso que viene tendrán que completar su formación con prácticas en empresas y asociaciones y la idea, adelanta el director, es que también puedan salir de Erasmus por toda Europa. «Ahora mismo tenemos a varios estudiantes nuestros de educación Infantil en guarderías de Londres, Irlanda y Portugal». Lo lógico, esperan en el centro, es que esta misma opción se pueda ofrecer también a los futuros técnicos superiores de formación de igualdad de género.