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Los accidentes se repiten en las rotondas de acceso a Badajoz por el Cerro Gordo

Una brigada de Fomento repara los desperfectos tras uno de los accidentes del lunes.
Una brigada de Fomento repara los desperfectos tras uno de los accidentes del lunes. / C. Moreno
  • José Antonio Polo, experto en motor de HOY, cree que el problema está en la acumulación de agua en la calzada

El lunes 21 de noviembre llovió sobre la ciudad de Badajoz. Nada extraordinario a estas alturas del año. Ese mismo día, las rotondas que salpican el acceso a la ciudad desde la autovía (entre el Cerro Gordo y la rotonda en forma de 8) registraron dos accidentes de tráfico simultáneos. Nada extraño en un tramo donde se producen frecuentes salidas de vía a poco que la lluvia apriete. «Yo pienso que las calzadas están mal hechas», resume José Antonio Polo, experto en motor de HOY.

Esos dos accidentes también llamaron la atención de quienes ese día, a las 15 horas, regresaban a casa. Los automovilistas no salían de su asombro al comprobar que junto a la rotonda donde está el avión F5 había chocado contra la mediana un coche de la Guardia Civil y que un poco más adelante, en la rotonda de acceso al Cerro Gordo, había otro coche accidentado. «El problema son los charcos que se forman a la salida de la rotonda. El agua se acumula en los viales y aunque vayas a 30 o 40 km/h corres el riesgo de perder el control si el coche frena con una sola rueda», explica José Antonio Polo.

Eso es lo que pudo ocurrirle a uno de los conductores que se ha salido con su vehículo en la rotonda del avión. Según ha explicado a HOY, su coche patinó y perdió por completo el control de la dirección. «En la rotonda anterior ya me hizo un extraño y pensé que me había librado por poquito. Decidí ir con más cuidado pero al llegar a la rotonda del avión volvió a sucederme lo mismo y terminé sufriendo un accidente que afortunadamente no tuvo consecuencias graves».

El último siniestro de cierta entidad que se ha registrado en la zona es el que ocurrió el lunes 21 en la rotonda del avión. Una cuadrilla reparó el miércoles el tramo de mediana afectado, aunque el arreglo definitivo todavía está pendiente. «En esta zona hemos venido a hacer reparaciones muchas veces. Yo creo que los coches van demasiado rápido», comentaba uno de los operarios.

Esa misma opinión era compartida por un vecino que pasa muchas horas junto a la rotonda del avión. «Los frenazos son habituales, de vez en cuando se escucha el chillido de las ruedas y ya he visto muchos accidentes. Algunos coches incluso han volcado».

La zona en la que ocurren estos accidentes es la que se desdobló en el acceso a Badajoz desde la autovía. La primera rotonda es la que permite el acceso al Cerro Gordo y la última es la anterior al nudo con forma de 8 que conduce a la avenida del Diario HOY (Ba-20) y también a Ricardo Carapeto.

Esos carriles fueron desdoblados por el Ministerio de Fomento años atrás para mejorar la seguridad, una obra que incluyó la construcción de varias rotondas. Desde entonces, hay cuatro carriles de circulación (dos en cada sentido) además de las vías de servicio que permiten acceder a las empresas.

Límite de 80 km/h

En un primer momento, la velocidad estaba limitada a 50 kilómetros por hora entre rotonda y rotonda, pero una petición realizada por los vecinos del Cerro Gordo para hacer más rápidos los desplazamientos hizo que se aumentase hasta los 80 km/h.

Ese es el límite que rige en la actualidad, aunque antes de llegar a cada rotonda existe una señal que obliga a reducir a 60 km/h y luego otra que limita la velocidad de circulación a 40 km/h. En la rotonda del avión, por ejemplo, esas son las señales que se han colocado para que los coches que circulan en dirección Portugal reduzcan la marcha antes de entrar en la rotonda. El aviso está ahí, pero la realidad demuestra que cuando llueve el riesgo de accidente resulta extremo.