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Marchan a Madrid para que los militares de tropa sigan en el Ejército a partir de los 45

Fernando Tello y David Rodríguez Thovar con sus mochilas. ::
Fernando Tello y David Rodríguez Thovar con sus mochilas. :: / Pakopí -
  • Los protagonistas de la protesta son los exmilitares pacenses Fernando Tello y David Rodríguez, que denuncian la «injusticia» de irse a la calle con esa edad

Dos exmilitares pacenses recorren estos días a pie los 400 kilómetros que separan Badajoz de Madrid para entregar al Defensor del Pueblo una carta en la que solicitan al Ministerio de Defensa que permita a los militares de tropa y marinería permanecer en el Ejército después de cumplir los 45 años de edad.

La marcha tiene el apoyo de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), cuyo secretario general, Jorge Bravo, dijo ayer que la prohibición de seguir trabajando como militares a partir de esa edad podría afectar a unos 2.000 soldados que tienen su destino actual en la ciudad de Badajoz.

Los exmilitares extremeños que marchan estos días a la capital de España son Fernando Tello (Cordobilla de Lácara, 35 años) y David Rodríguez Thovar (Badajoz, 38 años). Ambos fueron soldados profesionales durante casi una década y, aunque en la actualidad no forman parte del Ejército, «han decidido poner cara a la reivindicación de sus antiguos compañeros para que la sociedad comprenda sus necesidades».

La Ley de Tropa y Marinería que ahora está en vigor es del año 2006 y claramente indica que los militares que no se hayan convertido en soldados permanentes antes de cumplir los 45 años deben salir del Ejército a esa edad. Ese texto legal dice también que el Estado buscará fórmulas para que puedan insertarse en el mercado laboral y que, en todo caso, tendrán derecho a dos años de paro y a una prestación de 7.200 euros anuales (600 euros al mes) que podrán seguir cobrando hasta la edad de jubilación siempre que no trabajen para la administración pública.

Jorge Bravo dijo ayer que en la coyuntura actual es complicado que los militares de tropa que se van a la calle con 45 años puedan encontrar un empleo. «El problema es grave porque sólo el 5% de los militares de tropa y marinería logran hacer carrera y convertirse en militares permanentes: el resto se va al paro con pocas posibilidades de trabajar».

Para defender la continuidad en el Ejército de estos profesionales caminan desde el pasado viernes Fernando Tello y David Rodríguez. Ese día partieron de la plaza de Conquistadores de Badajoz y ayer llegaron a Navalmoral de la Mata. «Nosotros siempre hemos estado al pie del cañón para apoyar a los compañeros. Ellos nos cuentan lo que pasa en los cuarteles, pero si en España existe la ley mordaza, en el Ejército tienen una camisa de fuerza y a quien se queja rápidamente le abren un expediente y se expone a que lo expulsen», asegura Tello.

En su caso, conoce con nombre y apellidos a militares que se han visto obligados al dejar el Ejército al cumplir los 45 años. «La mayoría de las veces sólo trabajan ellos en casa y no pueden hacer frente a los gastos de los hijos y de la hipoteca. Es cierto que salen con formación, pero eso no vale para la vida civil», insiste.

Desde la AUME se asegura que de los 120.000 militares profesionales que hay en España alrededor de la mitad sufrirán las consecuencias de ese retiro obligatorio. «¿Qué sentido tiene que se vayan a los 45 años? El ejército ha cambiado mucho, los militares ahora se mueven en modernos vehículos, se usan muchos medios técnicos y no sólo hacen falta soldados para correr y llevar mochilas de 30 kilos a la espalda. Tal vez eso tenga sentido en algunas unidades concretas como los paracaidistas o la Legión, pero en la mayoría de los casos podrían seguir trabajando sin ningún problema», defiende Bravo.

Hasta los 61 años

Esa es la razón por la que piden que la tropa y la marinería puedan desarrollar su carrera profesional hasta los 58 o los 61 años. «En la Policía Nacional, en la Guardia Civil y en los cuerpos de bombero se trabaja muchos más años, en el Ejército se podría hacer lo mismo».

Ahora, la única alternativa de los soldados de tropa es obtener una plaza en el concurso-oposición que permite acceder a las plazas permanentes que oferta Defensa o beneficiarse de los puntos extra que obtienen si tratan de ingresar en la Administración pública, en la Policía Nacional o en la Guardia Civil. «El problema es que las plazas permanentes que se convocan en el Ejército son muy pocas porque la mayoría ya están cubiertas», concluye Jorge Bravo.

«Nosotros estamos poniendo voz a una demanda que mejoraría la situación de miles de militares. Realmente somos nosotros quienes damos la cara porque a ellos los pueden arrestar y expulsar del Ejército si plantean sus reivindicaciones», añade David Rodríguez Thovar, que invita a las familias y los amigos de todos los militares de España a acompañarlos el 26 de noviembre en Madrid.