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El Puente Real, atascado en una imagen de archivo. :: hoy
El Puente Real, atascado en una imagen de archivo. :: hoy

El Ayuntamiento compra un radar para el Puente Real

  • Será fijo y estará instalado antes de final de este año para incrementar la seguridad vial

Justo antes de las Navidades estará instalado el nuevo radar en el Puente Real. El Ayuntamiento ha sacado ya a concurso la compra de todo el sistema, así como su instalación, por 55.625 euros. La fecha límite para que la empresa suministradora haya terminado el contrato es el 15 de diciembre.

El Consistorio anunció a principios de este año que vigilaría la velocidad de los vehículos en este puente. El objetivo, han dicho con insistencia, no es recaudatorio, sino el de incrementar la seguridad vial. Hay que tener en cuenta que este verano eliminaron el paso de peatones que existía en el centro del puente después de que al menos cinco personas hayan fallecido. La última muerte tuvo lugar en noviembre de 2015, cuando una mujer de 58 años que atravesaba el paso de peatones del puente que está a la altura del restaurante McDonald's fue arrollada por un camión bañera pesado que trataba de incorporarse a la calle Julio Cienfuegos.

20 vehículos por minuto

Además, el Puente Real es una de las principales arterias de tráfico en la ciudad. De media, por él pasan 20 vehículos por minuto y, muchos de ellos no respetan el límite de velocidad fijado en 50 kilómetros por hora. Esta es una de las causas de la siniestralidad de la vía, algo que el Ayuntamiento y la Policía Local quieren evitar con la colocación de este radar fijo. Con un atropello a cien kilómetros por hora, es prácticamente seguro que el peatón muera.

El Ayuntamiento ha comenzado ya los trámites para comprar el dispositivo y contratar su instalación. Se trata de un sistema compacto de control de velocidad, la cabina antivandálica para colocarla en el poste, la obra y los medios de transmisión de las fotografías y datos con tecnología 3G. La idea es que el sistema envíe las fotos directamente, sin necesidad de que nadie active esa función.

En los pliegos se especifica que el sistema será un dispositivo capaz de detectar la presencia de los vehículos que circulan por el puente, medir la velocidad de los vehículos y disparar la cámara fotográfica en caso de que sobrepase el límite establecido de 50 kilómetros por hora. Los datos quedarán fijados en el borde superior de la fotografía. De esta manera, la imagen del vehículo en ese instante junto con la medición quedarán registrados en un archivo digital encriptado. El objetivo es sancionar al conductor que ha sobrepasado la velocidad.

Aunque en principio este radar se colocará en la zona central del puente, el concurso pide que se pueda usar sobre trípodes o vehículos. Además, debe estar certificado por parte del Centro Español de Metrología.

Fijo en lugar de uno de tramo

El Ayuntamiento ha apostado finalmente por este radar fijo en lugar de un radar de tramo, pese a que en un primer momento se sopesó la idea de instalar un dispositivo de este último tipo. El radar de tramo no mide la velocidad a la que circula el vehículo en un punto concreto sino el tiempo que tarda en atravesar un tramo, lo que permite calcular la velocidad media de paso.

Este radar fijo se sumará a otros sistemas de videovigilancia que ha incorporado la Policía Local en los últimos años. Además de los radares móviles, cuentan con los fotorrojos (que detectan a los vehículos que se saltan los semáforos) y el llamado 'multacar', el coche con lector de matrículas para sancionar a los que aparcan mal.

Cada año se tramitan más de 2.000 sanciones por exceso de velocidad y el Puente Real es uno de los lugares con más infractores y que más se vigila con los radares móviles. La sanción a la que se enfrentan los conductores puede llegar a los 600 euros. Las multas van de 100 euros por superar los 50 kilómetros hora sin llegar a 70 kilómetros, hasta 600 euros si el vehículo circula por encima de 100 kilómetros por hora.