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Un año y diez meses de cárcel para la banda que fue acusada de robar las armas de Bótoa

González de Vallejo, letrado. :: hoy
González de Vallejo, letrado. :: hoy
  • La causa por el delito cometido en la base militar fue archivada por falta de pruebas pero ahora se les condena por robar en un banco y una gasolinera

El juzgado de lo penal número 2 de Badajoz ha puesto fin a la causa que se abrió contra los componentes de una supuesta banda de delincuentes a la que las fuerzas de seguridad relacionaron con el robo de armas en la base militar de Bótoa. Tras un año de investigación, el juzgado de instrucción archivó la causa al no quedar acreditada la autoría, pero ese archivo no afectaba a la parte del sumario por la que ahora han sido juzgados tres hombres a los que se imponen penas de 1 año y 10 meses de prisión por asaltar una oficina bancaria y un estanco de Mérida y una gasolinera de Almendralejo.

En la sentencia se explica que el día 25 de marzo de 2011, un mes después de que se hubiese producido el asalto a la base militar, los ahora condenados forzaron la ventanilla de un Opel Vectra que permanecía estacionado en la Ronda del Pilar de Badajoz y le realizaron el ‘puente’. Tres días después, lo utilizaron a la 1.30 de la madrugada para tratar de echar abajo la puerta de los talleres Marcesa de la avenida Ricardo Carapeto de Badajoz.

No lo consiguieron y siete minutos después repitieron la operación en el concesionario Centrowagen, que está en la carretera de Madrid-Lisboa. En este caso sí accedieron a las instalaciones, de las que sacaron las llaves de un Volkswagen Touareg que había sido dejado en el taller para su reparación.

A la 1.50 de la madrugada, los tres inculpados salieron de Badajoz en dirección al polígono El Prado de Mérida, donde a las 2.40 horas forzaron la puerta de una nave. Una vez dentro, arrancaron una furgoneta con la que abrieron varios butrones en la nave colindante, que era una oficina de la Banca Pueyo. No se llevaron nada pero sí causaron daños cuantiosos.

A las 3 de la madrugada se dirigieron al polígono industrial de Almendralejo y en torno a las 3.30 horas inutilizaron las alarmas de la gasolinera que hay cerca de Carrefour. Se apoderaron de diversos productos y de una caja fuerte que contenía 3.250 euros. Desde allí huyeron en dirección a Solana de los Barros para regresar después al polígono industrial de El Prado y acceder de nuevo a las instalaciones de Banca Pueyo. Minutos después se dirigieron a bordo del Touareg a un estanco de la calle los Milagros en el que fracturaron la luna del escaparate y la puerta del almacén para llevarse entre 20.000 y 30.000 euros en tabaco.

Los acusados por estos hechos han reconocido su participación en los robos y se les impone una condena de conformidad en la que se les declara culpables de los delitos consumados continuados de robo de uso de vehículos a motor y robo con fuerza en las cosas, concurriendo la circunstancia agravante de disfraz y la atenuante muy cualificada de dilación indebida. La pena para cada uno de ellos es de un año, diez meses y quince días de cárcel. Los condenados son Marco Antonio C. J., José Manuel C. J. y Antonio A. R.

Uno de los letrados que ha llevado la defensa, Enrique González de Vallejo Estrada, ha explicado que el tribunal les ha concedido la suspensión de la pena, que se transformará en el cumplimiento de nueve meses de trabajo en beneficio de la comunidad si cumplen los requisitos que se les exigen, entre los que figuran el de hacer frente a las responsabilidades civiles.

Los tres condenados ahora ya fueron juzgados en Cáceres en 2014. Entonces les impusieron cuatro años de cárcel por robar en tres bancos, una cooperativa y una tienda de coches.