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La Cámara de Comercio forma a 1.200 jóvenes para que encuentren trabajo

Un profesor imparte un tema sobre psicología de ventas durante una de las clases. :: CASIMIRO MORENO
Un profesor imparte un tema sobre psicología de ventas durante una de las clases. :: CASIMIRO MORENO
  • El Programa Integral de Cualificación y Empleo (PICE) capacita y orienta laboralmente a desempleados de entre 16 y 30 años

«El desempleo juvenil es uno de los grandes problemas de España». Antonio Masa Grajera, director de la Cámara de Comercio de Badajoz, define así la realidad que sufren los jóvenes españoles, un colectivo duramente castigado por la crisis económica.

Según el último estudio de la OCDE, el 22,7% de los españoles que tienen entre 15 y 29 años son 'ninis', es decir, ni estudian ni trabajan. El Servicio Público de Empleo Estatal, por su parte, indica que 309.173 jóvenes de entre 16 y 24 años estaban registrados en sus oficinas a finales de septiembre de 2016. «Tenemos una preocupación importante porque las futuras generaciones no están lo más capacitadas para iniciar una actividad laboral. No hay una practicidad en los programas de formación que existen, tanto en Formación Profesional como universitaria», asegura Masa.

Para solucionar este problema surge el Programa Integral de Cualificación y Empleo (PICE), diseñado y ejecutado por las cámaras de comercio de España y cofinanciado por el Fondo Social Europeo. Está dirigido a jóvenes de entre 16 y 30 años que cumplan con los requisitos exigidos para entrar en el sistema de Garantía Juvenil. Su objetivo es «capacitar a estas personas para que tengan una formación y se puedan poner a trabajar», resume Masa.

Para participar en este programa, que se lleva realizando desde hace un año y medio, el primer paso es inscribirse en el fichero de Garantía Juvenil, algo que puede hacerse en cualquiera de las oficinas que la Cámara de Comercio de Badajoz tiene repartidas por toda la provincia. Más de 2.000 jóvenes ya han tramitado este primer paso, según la institución.

Posteriormente, se pasa a una fase de catalogación por la que ya han pasado 1.200 personas. «Los técnicos de la cámara hacen una orientación en la que se cataloga al joven en cuatro grupos (ni estudios ni experiencia, estudios pero sin experiencia, sin estudios pero con experiencia, y con estudios y experiencia). Ahí es donde vamos viendo el sector profesional al que se puede dirigir el joven», explica Fructuoso Delgado, responsable del área de estructuras organizativas de la cámara.

Después comienzan las clases. Primero, a los jóvenes se les imparte una formación troncal obligatoria de 65 horas que se divide entre tres temas: nuevas tecnologías, idiomas y empleabilidad. «Dependiendo de la catalogación que le hayamos hecho, luego pasan a una orientación específica en cinco tipos: adquisición de competencias básicas, formación en nicho de empleo, certificado de profesionalidad, emprendimiento y movilidad, especialmente en Alemania», añade Delgado.

Ayudas para empresas

Cerca de 800 jóvenes ya han concluido su paso por este programa, señalan desde la Cámara. Los sectores en los que han recibido formación son muy variados, puesto que los cursos abarcan desde la administración de empresas hasta la ayuda de cocina. «Los cursos más solicitados son los de vigilante de seguridad, community maganer, peluquería, educación infantil, oficios de chapa y pintura... Ahora también nos están demandando jardinería, mozos de almacén u operador de centrales termosolares y fotovoltaicas», comenta Delgado, que añade que desde la cámara se llevan a cabo entrevistas con empresas para detectar sus necesidades de personal.

El sector empresarial es la otra pata del proyecto. Una vez finalizada su formación, los alumnos visitan posibles centros en los que trabajar para conocer cómo funcionan.

A su vez, el programa ofrece ayudas a las empresas para facilitar la contratación de los jóvenes que han participado en el proyecto. Se trata de subvenciones de 1.500 euros por un contrato de seis meses a jornada completa.

Este tipo de acciones facilitan la inserción de los participantes en el proyecto. «Sabemos de acciones puntuales que han tenido el 100% de contratación. En abril y mayo se hicieron cursos de socorrismo y todos han estado contratados», explica Delgado. El desarrollo de los PICE continuará en la Cámara de Comercio, al menos, hasta finales de 2018, aunque los responsables del proyecto aseguran que se prorrogará gracias a su acogida.