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El Ayuntamiento renovará la acera del colegio público de Las Vaguadas

Justo a la entrada del colegio de Las Vaguadas puede verse el acerado abombado y agrietado. :: pakopí
Justo a la entrada del colegio de Las Vaguadas puede verse el acerado abombado y agrietado. :: pakopí
  • El deteriorado acceso al centro ha provocado tropiezos y caídas porque las raíces de los árboles han levantado la acera

Sin levantar la vista del suelo. Esta es la única garantía que tienen los niños del colegio público de Las Vaguadas para llegar a clase sin echarse abajo las rodillas. A los familiares que les acompañan les faltan ojos para evitar tropiezos y caídas en el camino al colegio. El acerado que rodea el centro escolar está tan deteriorado que llegar y salir de clase es una suerte de yincana que alumnos y padres llevan sufriendo desde hace varios cursos.

Pero esta situación ya tiene los días contados. El Ayuntamiento de Badajoz ha sacado a contratación las obras para la renovación total del acerado que rodea el colegio público de Las Vaguadas, que deberá estar listo antes de que termine el año. Tanto las familias como el propio centro aplauden que, por fin, se hayan oído sus quejas.

Las familias lo aplauden

«Es una excelente noticia, porque tras haber logrado mejorar la seguridad del entorno con los pasos de peatones elevados y la barandilla en la puerta de acceso al colegio, lo que nos quedaba son las aceras que, como están levantadas, son un peligro porque los niños son imprevisibles y salen corriendo sin mirar», valora Laura Cadenas, presidenta de la AMPA del colegio.

En el mismo sentido se manifiesta el director del centro, José Antonio Hernández, que si bien aclara que el entorno no es competencia del centro, al afectar a la accesibilidad del mismo, considera que es «una obra muy necesaria porque las caídas y los tropiezos están a la orden del día».

Para Hernández, vecino de Las Vaguadas, «el acerado es el mal endémico del barrio». En el caso concreto de las aceras que rodean al colegio de la calle Pantano de la Serena y Camino Atalaya -que va a parar a La Banasta-, las raíces de los árboles son las principales causantes de su mal estado. El pavimento aparece abombado y agrietado en varias zonas, provocando desniveles y baches que dificultan el camino escolar de los 458 alumnos que tiene el centro y de las familias que los acompañan.

La propia memoria de la obra proyectada por el Ayuntamiento reconoce que el acerado que rodea al colegio no reúne las condiciones mínimas de seguridad, teniendo en cuenta además que la mayoría de sus usuarios son niños.

Para solventarlo, se va a demoler el acerado actual en el tramo que afecta al colegio y, en su lugar, se va a colocar uno nuevo de terrazo. Para reforzarlo, se van a instalar además unos bordillos de contención que eviten que vuelvan a agrietarse las aceras por la presión de las raíces de los árboles.

El proyecto, para el que hay una partida de 43.000 euros, también contempla la instalación de bandas reductoras de velocidad antes de los pasos de peatones que dan acceso al colegio y la colocación de tramos de barandilla a la salida de la puerta peatonal, aunque actualmente ya hay una colocada. El plazo de ejecución de esta obra es de un mes, que empezará a contar tras la firma del acta de replanteo.