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Belén Santos con el trofeo y el dorsal que recibió en Elvas. :: pakopí

«Si hubiese nacido en EE UU sería la prima de Usain Bolt»

  • Belén Santos, que trabaja en el servicio de limpieza, completa su media maratón número 100

Correr cien medias maratones no está al alcance de todos los fondistas, sobre todo cuando la primera prueba se disputa con 35 años cumplidos. Pero Belén Santos Mato (Badajoz, 1966) lo ha hecho y 'amenaza' con seguir completando carreras con la misma facilidad que mueve su escoba cada mañana para dejar relucientes las calles de Badajoz. «A mí me han preguntado que si me tomo algo para estar así, porque me ven muy fuerte, muy cuadrada... Pero no hay nada de eso, es que yo nací así». En cierta medida, esta frase resume la vida de una deportista popular que no presume de éxitos.

Aunque ahora vive en La Pilara, sus orígenes están en San Roque, «el barrio de los machas», como a ella le gusta llamarlo. Allí creció y cuando hace memoria recuerda que con 14 años ya le gustaba correr con una amiga. Pero fue a los 35, después de dejar de fumar y coger unos kilos, cuando comenzó a practicar atletismo. «Siempre había hecho aeróbic y había ido a la piscina, pero nunca había corrido en serio».

Desde entonces no ha dejado de hacerlo, aunque niega sentirse mal cuando deja de entrenar. «Para mí el deporte es un motivo de alegría, de disfrute, eso del mono no lo he entendido nunca».

Su primer éxito deportivo lo vivió en 'la carrera del Monro', nombre con el que los amantes del atletismo se refieren a la prueba que organizaba 'Monroy el taxista'. «Fue como el primer amor, 15 kilómetros campo a través en los que fui tercera. Era la primera vez que corría, no llevaba ni ropa adecuada, pero fue algo que jamás olvidaré».

Poco después completó su primera media maratón Badajoz - Elvas (21 kilómetros y 97 metros) y volvió a quedar tercera en la categoría A, que es la que le correspondía por edad. «Desde entonces hasta hoy siempre he subido al pódium».

Su mejor marca en una media maratón ha sido de 1 hora y 35 minutos, y en su última Badajoz-Elvas, disputada el 2 de octubre, logró una marca de 1 hora, 50 minutos y 15 segundos. Fue la novena en la general femenina en una prueba que tiene una dificultad especial por terminar en una larga cuesta.

Dorsal número 100

Belén está satisfecha con el resultado, pero lo que más le ilusionó ese día fue el dorsal que llevó. «Había pedido que fuera el número 100 porque coincidía con mi media maratón número 100, pero no imaginé que al llegar a la meta me iban a tratar como si fuera una diosa».

Ese día, vitoreada por sus amigos, recordó la prueba que ha corrido con más amargura. Fue en 2004, poco después de que su hermano José Santiago -así se llama el hijo de Belén en recuerdo a él - muriese a causa de un infarto. «Había fallecido el 11 de marzo, el día de los atentados de Atocha en Madrid, y todavía estaba muy reciente», rememora mientras saca un pañuelo del bolsillo para enjugarse unas lágrimas que apenas deja correr por una tez curtida por el trabajo y el deporte.

Porque Belén, además de ser una deportista de raza, dedica casi la mitad de las horas que permanece despierta a limpiar las calles de Badajoz. Su escoba es una de las más populares en el servicio municipal de limpieza, especialmente en la zona histórica, donde los vecinos la saludan con auténtica devoción. «¿Qué nos vamos a llevar de la vida? ¿Los trofeos? Yo el trofeo no lo quiero, lo que me anima es el cariño de la gente que me ve trabajar, el aplauso de quienes me animan al llegar a meta. Cuando uno se muere sólo se lleva el amor, el ayudar al prójimo, llegar el primero a la meta no te hace mejor persona».

Mientras hace esta reflexión, Belén recuerda las imágenes del último triatlón celebrado en México, esa prueba en la que el mayor de los Brownlee ayuda a su hermano, tambaleante, a cruzar la meta. «Para mí fue un gesto antideportivo el de ese señor que pasó por delante de ellos y ganó la prueba. Si soy yo, me paro; soy competitiva, pero conmigo misma. Ganar así es muy feo».

Con ese espíritu, Belén ha sido dos veces campeona de Extremadura en campo a través y en maratón, ha corrido en pruebas donde participaban deportistas de élite, y dice, medio en broma medio en serio, que si en lugar de nacer en Badajoz hubiese vivido en América, Usain Bolt hubiera sido su primo. «Marta Domínguez me dijo una vez que si Gasol se había ido a Estados Unidos es por las facilidades que dan allí a los deportistas».

Pero las circunstancias en las que ha crecido Belén son muy distintas. Ella lo sabe y por eso disfruta con el simple hecho de correr. «Para mí un deportista de élite es Antonio Estepa, que con 74 años sigue haciendo maratones. Él es quien ha hecho que en Badajoz haya 3.000 personas corriendo y que en las pruebas existan todas las categorías femeninas, porque antes sólo estaban todas las categorías para hombres».

Esa circunstancia le permite seguir compitiendo a pesar de los años, un empeño en el que le ayudan sus excepcionales condiciones físicas. «¿Que si hay doping en el atletismo aficionado? Yo no puedo demostrarlo, pero estoy convencida. No es normal que haya gente que está año tras año en los primeros lugares. Eso, ni Usain Bolt».