Hoy

«Cerro Gordo ya es un barrio»

El arzobispo presidió la ceremonia de inauguración. :: casimiro moreno
El arzobispo presidió la ceremonia de inauguración. :: casimiro moreno
  • La parroquia de San Juan Pablo II se queda pequeña el día de su inauguración y los vecinos siguen la eucaristía a las puertas

«Ya sentimos que Cerro Gordo es un barrio». Lo decían ayer Lourdes González y Dioni Gordillo, que fueron de los primeros vecinos en llegar a la barriada hace unos años.

Hoy tienen muchos de los servicios que han hecho de sus calles un barrio de verdad. Creen que ha dejado de ser una ciudad dormitorio y les falta poco para estar plenamente satisfechos. Con un cajero y un colegio dan por colmadas sus reivindicaciones.

La pareja se acercó ayer a la inauguración de la parroquia de San Juan Pablo II, justo al lado de su portal, y eso que no son practicantes. «Pero nos hacía ilusión, nos gusta la idea de tener una parroquia en nuestro barrio», así que siguieron la eucaristía desde fuera como muchos otros feligreses que no pudieron entrar. La parroquia se quedó pequeña. Se ha instalado en un local cedido por la asociación de vecinos hasta que puedan construir una. Allí cabe medio centenar de personas, pero a las puertas había mucha más gente.

Antonio Gil y Pilar Peinado también son vecinos de la barriada. Ellos suelen ir a misa a San Roque o a Olivenza, así que ayer celebraban inaugurar una parroquia junto a su casa.

La de Manuel Fernández Rico, hasta hace poco párroco de San Fernando, fue una celebración alegre con una acción de gracias llena de energía y, después, hasta de reivindicación. Agradeció al alcalde, Francisco Fragoso, que les acompañara y le dijo que él también iba a apretar las clavijas para «el mejor barrio de Badajoz». «Que ya lo somos». Y se escucharon risas en la casa del señor. «Lo que seguro somos es el barrio más joven de Extremadura, y eso se tiene que notar».

Ayer fue día de presentación del cura, pero también de reconocimiento. Muchos de los que esperaban fuera se habían acercado ha ta Cerro Gordo para apoyarle, como Eulalia García, que cambió La Soledad por la calle Lady Smith. O Vania Fuentes, que vive en Ciudad Jardín, pero que suele ir a San Fernando a escuchar a Manuel Fernández. «Sus misas son muy alegres y muy participativas, son distintas, y ahora vendré a Cerro Gordo cada vez que pueda. «Aunque la iglesia ya se le ha quedado pequeña», decía poco antes de que el párroco saliera a la puerta a dar la comunión a todos los que no podían entrar. Manuel Fernández tiene un perfil de Facebook donde cuelga su oración matutina. Gloria Suárez, vecina del centro, también fue a la inauguración por el párroco. «Vine hace mucho tiempo a conocer el piso de una sobrina y no había vuelto, esto está precioso», decía.

La inauguración de la parroquia fue una fiesta. A la solemnidad de la celebración religiosa se unió un carácter alegre y festivo. «Ahora, cuando terminemos, estáis todos invitados a un pica-pica», dijo el párroco. Y comenzaron a salir platos y bebidas para todos. Así siguió el domingo de inauguración en Cerro Gordo.