Hoy

«Me gusta escribir, pero acabaré haciendo una carrera de Ciencias»

Laura Vila muestra el libro que recoge su cuento. :: casimiro moreno
Laura Vila muestra el libro que recoge su cuento. :: casimiro moreno
  • Laura Vila ha ganado el concurso nacional de narración infantil 'La Brújula'

¿Se imaginan lo que podría suceder si las obras de arte de un museo cobraran vida cuando el centro cerrase sus puertas? Laura Vila Mayoral, de 13 años, no sólo ha fantaseado con ello sino que, además, ha escrito una historia que narra las aventuras del David de Miguel Ángel, la Mona Lisa, la Venus de Milo o el Pensador cuando se quedan a solas en la galería. Con el cuento titulado 'La escultura que escapó a por unos pantalones', que relata las anécdotas de estas estatuas y pinturas, esta joven pacense ha ganado el concurso nacional de narración infantil 'La Brújula'. El certamen, convocado por la editorial 'San Pablo', conlleva la publicación de las obras seleccionadas en el libro ilustrado 'Te cuento mis cuentos'. El premio, que ha consistido en la entrega de un diploma, un lote de libros para el colegio y una tablet para Laura, supone para la galardonada un reconocimiento a su talento y creatividad.

Esta estudiante de segundo de la ESO reconoce que su pasión por la lectura y la escritura le viene desde pequeña. «Entre las tareas que nos mandaban en el colegio para hacer en casa estaba siempre escribir algún cuento. Mientras al resto de la clase sólo le ocupaba media página, yo presentaba cuatro o cinco folios», dice.

De hecho, admite que aún tiene guardadas varias libretas en las que anotaba sus cuentos. «Tengo algunos cortitos que hice cuando aprendí a escribir. Los mantengo de recuerdo».

Esta alumna del instituto Rodríguez Moñino explica que decidió participar en el concurso 'La Brújula' animada por su profesora. Las entregas de los relatos se realizaron antes del verano de 2015, cuando Laura cursaba los últimos niveles de Primaria en el colegio Guadiana. «Los profesores nos recomendaban que presentáramos nuestros trabajos a las convocatorias», agrega. Al acto de entrega del premio acudieron varios docentes de este centro, que también quisieron reconocer el esfuerzo de esta estudiante. «Los mejores premios son los que no se pueden perder ni robar», destacó la profesora Encarna Delgado durante su intervención.

Laura lamenta que ahora no pueda escribir tanto como antes por falta de tiempo, ya que compagina las clases académicas de 2º de ESO con sus estudios de violín en el Conservatorio Profesional de Música Juan Vázquez. «Este premio ha supuesto para mí una gran oportunidad. La verdad es que me ha motivado para continuar escribiendo». Cree que hoy en día los jóvenes no leen tanto como deberían. «Para mí la literatura es muy importante porque para escribir bien hay que leer mucho. Existen muchas distracciones, como las consolas, los ordenadores o la televisión, que hacen que el hábito de lectura entre los estudiantes no esté tan arraigado».

Se declara una gran aficionada de la literatura fantástica y fan de las sagas de Harry Potter o Memorias de Idhún. «Hay que ir probando todo tipo de novelas hasta que uno encuentra lo que realmente le gusta. Mi hermana también es una apasionada de la literatura y siempre la he visto con un libro en la mano. Yo cogía sus libros. A mis padres también les encanta leer y todo eso influye para que los hijos se enganchen a la lectura», afirma.

Aunque tiene las ideas claras respecto al presente, no muestra la misma seguridad cuando piensa en el futuro. De hecho, admite que todavía no sabe qué modalidad educativa escogerá en Bachillerato ni a qué quiere dedicarse cuando sea mayor. «De pequeña quería estudiar Filosofía. Ahora ya no lo tengo tan claro. Me gustaría acabar mis estudios de violín y compaginarlos con alguna carrera», comenta. Sin embargo, todavía no ha decidido si se decantará por alguna especialidad de Ciencias o se inclinará por las Letras. «Supongo que finalmente escogeré Ciencias. Mis padres han estudiado carreras de Ciencias y en mi casa siempre se ha hablado mucho de estos temas. Aún recuerdo cómo mi familia hablaba de moléculas durante las comidas», señala.

Lo que tiene claro Laura es que seguirá disfrutando de la escritura y la lectura hasta que llegue el momento de tomar la decisión.