Hoy

Un cruce de alto riesgo

Benigno Yeruta, de Glass Tint, señala el cruce donde se producen los choques. :: j. v. arnelas
Benigno Yeruta, de Glass Tint, señala el cruce donde se producen los choques. :: j. v. arnelas
  • Los vecinos piden una solución para una intersección del Cerro del Viento que ha registrado cinco accidentes en un año

Cinco accidentes en un año no es una cifra usual para una calle secundaria. Pero ese es el dato que registra los siniestros que se han producido durante los últimos doce meses en la calle Alcántara, un vial del Cerro del Viento, paralelo a Condes de Barcelona, que se inicia junto a la parroquia del barrio y desemboca en María Auxiliadora.

El golpe más serio se produjo a finales del año pasado y dejó dos heridos graves. Pero no fue el único, en 2015 hubo otros dos choques: el 7 de octubre resultó herida una persona y el 4 de diciembre hubo otro lesionado. En febrero de este año se registró otro accidente y en julio uno más.

De este último siniestro se acuerda bien Alexander Naranjo, propietario de Glass Tint, un pequeño negocio dedicado al tintado de lunas que se encuentra justo en la esquina en la que confluyen las calles Alcántara y Rota. «La gente está confundida cuando piensa que es una calle tranquila, aquí hay mucho tráfico», asegura.

Alexander vive en los altos de su taller y aunque el sábado 16 de julio se encontraba fuera de Badajoz, su empleado lo telefoneó las 10 de la mañana para informarle del choque que acababa de producirse cuando un coche que bajaba por la calle Alcántara colisionó contra un turismo procedente de la calle Rota que circulaba en dirección al colegio de los Hermanos Maristas. «Todavía estoy pendiente del arreglo de la fachada porque uno de los coches se empotró contra mi negocio».

Los daños no fueron importantes, pero la puerta de entrada al alto en el que vive Alexander se encuentra muy cerca del lugar contra el que impactó uno de los coches. «Por mi fachada pasan a diario familias enteras camino del colegio, podría haber aplastado a dos o tres personas».

La prueba de que no exagera está en que, en uno de los accidentes que se han producido en esa esquina, un vehículo causó daños en cinco coches estacionados en la calle Alcántara. En otro caso, el choque afectó a dos coches que estaban aparcados en la calle Rota. «El mío era uno», se queja Mariano Acosta, cuya vivienda se encuentra a quince metros del cruce.

Con tantos accidentes, es lógico que los vecinos eviten aparcar en las plazas de estacionamiento más próximas a la esquina, pues saben que en cualquier momento sus vehículos pueden sufrir daños.

Pero esa precaución sirve de poco para los peatones que pasan por ese cruce a diario. «La suerte es que todavía no ha pasado una desgracia. El día que haya una víctima seguro que toman medidas», insiste Alexander.

Ceda el paso

Mariano Acosta recuerda que cuando hace ahora 23 años decidió instalarse en la calle Alcántara no podía imaginar que dos décadas después viviría en una zona con tráfico continuo. Entonces, su calle estaba en la parte exterior de María Auxiliadora y apenas había circulación.

La situación cambió a finales de la década de 1990 con el desarrollo urbanístico del Cerro del Viento. Con los vecinos llegaron los coches y el tráfico aumentó. «El problema suele ser a la hora del colegio: a la gente se le pegan las sábanas y bajan la calle Alcántara a toda leche», se queja Mariano Acosta.

La prioridad de paso es clara para los vehículos que bajan desde la parroquia del Cerro del Viento hacia la avenida de María Auxiliadora, pero es frecuente ver coches procedentes de la calle Rota que al llegar al cruce, regulado con una señal de 'Ceda el paso', se ven obligados a sacar 'el morro' para observar con claridad a los coches que bajan.

En otras ocasiones, el problema surge porque los coches que circulan por la calle Rota no se percatan de la obligación de detenerse y terminan interponiéndose en la trayectoria de quienes recorren la calle Alcántara.

El problema se agrava porque en la calle Alcántara hay una zona de juegos infantiles. Los padres se quejan de la alta velocidad con la que bajan los coches.

Buscarán soluciones

El superintendente de la Policía Local, Rubén Muñoz, ha avanzado a HOY que los técnicos policiales van a estudiar la siniestralidad en esa zona para tratar de buscar una solución que podría consistir en la colocación de bandas reductoras de velocidad en la calle Alcántara. Igualmente se analizará si el ensanchamiento que ya se hizo junto al cruce es suficiente o, por el contrario, es preciso eliminar alguna otra plaza de estacionamiento.

Al problema de la calle Alcántara se suma el de la calle Antonio Chaves, que se inicia en Damián Téllez Lafuente y concluye justo en el inicio de la calle Alcántara (junto a la parroquia). Esa calle, muy ancha en el tramo cercano a la parroquia, es de dirección única pero algunos vecinos acostumbran a recorrerla en sentido contrario (en dirección a Téllez Lafuente) para acceder a sus cocheras, poniendo en riesgo a los conductores que circulan de forma correcta. Los vecinos denuncian que las situaciones de riesgo son constantes.