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Amalia García reparte 350.000 euros en diez cupones vendidos en el Infanta

Amalia García a las puertas del Infanta Cristina.
Amalia García a las puertas del Infanta Cristina. / J. V. Arnelas
  • Entre los afortunados en el sorteo de la ONCE hay varias personas que tienen a sus familiares ingresados en el hospital

Amalia García Álvarez, una de las vendedoras del cupón de la ONCE que atiende el punto de venta ubicado a las puertas del hospital Infanta Cristina, ha repartido 350.000 euros en premios tras vender diez cupones que resultaron agraciados en el sorteo del martes.

El número que salió ese día de los bombos fue el 40.213 y ha llevado la suerte a diez personas que frecuentan estos días el hospital de Badajoz, entre ellos varios extremeños que tienen ingresados a sus familiares en el centro hospitalario, algunos de ellos en UCI.

«A mí no me ha tocado –confesaba ayer Amalia García–, pero me conformo con ver que diez personas a las que yo he vendido el cupón se han llevado el premio. La pena es que no haya coincidido la serie, porque yo vendí entre la 25 y la 35 pero en el sorteo salió la 36. Si hubiese salido también la serie, alguien habría tenido el premio de 35.000 euros del cupón y otros 3.000 euros mensuales durante 25 años».

Cada uno de los premiados hizo un desembolso de 1,5 euros (2 euros si apostó también a la serie), una suma mínima si se compara con la cantidad obtenida. «Cuando vendí ese número no paraba de decirle a la gente que era un número muy bonito porque termina en 13. Dicen que es el número de la mala suerte pero a la gente le gusta, cualquier terminación en 13 se acaba enseguida».

Amalia García, que creció en la barriada de San Roque aunque ahora vive en el Cerro de San Miguel, recordaba ayer que su primer contacto con la venta de cupones tuvo lugar hace ahora cuatro años. «Desde entonces me he dedicado a hacer sustituciones, sobre todo en San Roque. Ahora estoy en el hospital Infanta Cristina y en el Faro y tengo el presentimiento de que esta semana voy a dar el premio del Eurojackpot, que tiene un bote de 76 millones de euros».

«Recién llegada a la ONCE, cuando sólo llevaba un mes vendiendo cupones, repartí otros 200.000 euros en premios. Entonces también me gustaba el número y pensé quedarme un cupón, pero al final los vendí todos... Ojalá me lo hubiese quedado, pero al menos me conformo con haber dado yo el premio a personas que seguro que lo necesitan», concluye Amalia.