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La Policía Local interviene en más de 50 casos de maltrato animal al año

Perro herido atendido en Clinivex.
Perro herido atendido en Clinivex. / HOY
  • El endurecimiento de las penas y la sensibilización social han originado un incremento en el número de actuaciones

Abandonar a un cachorro en un contenedor de basura o dejarlo en el interior del coche mientras la dueña se va de compras. Son algunas de las situaciones que han hecho saltar las alarmas en Badajoz, ya que en los últimos meses se han repetido este tipo de casos. Uno de los más duros se produjo el fin de semana pasado, cuando un pastor alemán murió tras permanecer varias horas encerrado en un vehículo estacionado en el parking San Atón junto a otros dos dóberman que estaban deshidratados.

Cada vez se denuncian más esta clase de hechos en la capital pacense. La Policía Local ha intensificado sus actuaciones en materia de abandono y maltrato animal y actualmente interviene en más de 50 casos al año según los datos que recogidos en la memoria estadística. En concreto, en 2015 se registraron 56 casos, 16 más que en 2014.

El endurecimiento de las penas para quienes maltratan a los animales y la mayor sensibilización social, son algunos de los factores que han influido en esta tendencia al alza. Tal y como reconoce la oficial responsable de la Unidad Canina de la Policía de Badajoz, Dolores Suárez, en los últimos años las autoridades policiales muestran una mayor implicación en los incidentes relacionados con esta materia debido, en gran parte, a las modificaciones del Código Penal aprobadas a mediados del año pasado.

La ley cataloga ahora como delito estos comportamientos y contempla la inhabilitación para la tenencia de animales para quienes les ocasiona algún daño. Además, han aumentado las multas en aquellos casos en los que el animal sufre lesiones y se castiga con penas de prisión las prácticas que causen su muerte.

«Los cambios aplicados en esta normativa han influido en la manera de actuar en los cuerpos policiales. El hecho de tipificarse como delito ha supuesto un cambio de mentalidad y, tanto los agentes como la población están más sensibilizados con el tema», explica Suárez.

La difusión que se hace de los casos de maltrato o abandono animal en las redes sociales o los medios de comunicación también ha favorecido una mayor concienciación social. De hecho, la colaboración ciudadana juega un papel importante a la hora de detectar este tipo de prácticas. «Ahora la gente tiene más conocimiento de lo que ocurre. Como sabe que la policía actúa, se anima a denunciar el abandono o el maltrato animal», agrega Suárez.

Con ella coincide María Manglano, presidenta de Adana, asociación que trabaja por la protección de los animales desde 1998. «Esto ha sucedido siempre. No es que ahora haya más casos en Badajoz, sino que se conocen más porque se divulgan. La gente ya no mira a otro lado. Ha sido la presión social la que ha obligado a reformar el Código Penal y a endurecer las sanciones. La tendencia es positiva, ya que existe una mayor defensa de los animales. También hemos notado un cambio en la respuesta que dan las autoridades. Antes nos poníamos en contacto para solicitarles ayuda y no mostraban tanta disposición como ahora», sostiene.

Según indica Manglano, Adana rescata de media unos 120 animales al año. «De ellos, una veintena son cachorros que recogemos de los contenedores. Todos los casos se denuncian», puntualiza. La organización no dispone de refugios ni medios para atenderlos, por lo que trabaja con casas de acogida que se ofrecen a cuidarlos hasta que les encuentran una familia para adoptarlos.

Además, el colectivo también organiza charlas en colegios, realiza actividades para luchar contra el abandono y maltrato animal y llevan a cabo campañas para la esterilización de perros y gatos. «Las autoridades deben apostar por educar a la población en esta materia. Una persona capaz de hacer daño a los animales es peligrosa para el hombre», apunta la portavoz de Adana.

La Policía Local sigue un protocolo de actuación tanto para poner a salvo al animal como para que los responsables asuman las consecuencias. Una vez constatado un caso de abandono o maltrato, los agentes se ponen en contacto con el servicio de atención animal municipal y, si no está disponible, avisan a la clínica veterinaria concesionaria del servicio de recogida y cuidado de animales donde recibe la atención necesaria. De allí, según la situación, vuelve con dueño, se entrega en adopción o lo llevan a la perrera.

Además de trasladar el caso al Juzgado, la Policía municipal inicia los trámites por vía administrativa para que los responsables sean sancionados a través de la ordenanza municipal -que en estos momentos está siendo revisada- o por la Ley de Protección Animal de la Comunidad Autónoma, que contempla multas desde los 300 hasta los 1.500 euros.

Carlos Rosa, veterinario de Clinivex, cuenta que a su consulta han llegado casos de todo tipo, desde perros abandonados en farolas hasta animales deshidratados o con enfermedades originadas por no contar con los cuidados necesarios.