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El juicio por los disparos en el campus se suspende ante la ausencia de ocho testigos

El acusado, en el centro, escucha la intervención del fiscal.
El acusado, en el centro, escucha la intervención del fiscal. / Arnelas
  • No comparecieron las supuestas víctimas ni tampoco cinco agentes de la Policía Nacional, por lo que el tribunal decidió aplazar la vista

La Audiencia Provincial de Badajoz suspendió ayer el juicio que iba a sentar en el banquillo al supuesto autor de los disparos hechos con un subfusil en una obra del Campus Universitario de la capital pacense en 2010. La ausencia de tres testigos -uno de ellos era el hombre alcanzado por un proyectil- y de cinco agentes de la Policía Nacional que intervinieron tras producirse el suceso aconsejaron al tribunal aplazar la vista.

La solicitud de suspensión fue realizada por el representante del Ministerio Fiscal, Diego Yebra, quien pidió que no siguiera adelante el juicio porque iba a ser imposible escuchar las aclaraciones que pudieran realizar el hombre que resultó herido, un hermano suyo y otra mujer que también estuvo en el lugar de los hechos.

Todos ellos son testigos directos de unos hechos que trataron de esclarecer los agentes del Cuerpo Nacional de Policía que se desplazaron a la zona para intentar poner paz y averiguar quién había realizado los disparos. En opinión del fiscal, estos policías también podrían ser claves a la hora de desentrañar las circunstancias del tiroteo.

Pero cinco de los agentes no acudieron ayer a la Audiencia para prestar declaración y varios más habían anunciado que se ausentarían en la vista que estaba prevista para este miércoles. Ante la imposibilidad de contar con un importante número de testigos, Yebra solicitó al tribunal la suspensión del juicio.

Esa petición fue rechazada por el abogado de la defensa, José Duarte, quien dijo ayer que todos los testigos han tenido la oportunidad de explicar lo sucedido en la fase de instrucción por lo que bastaría leer sus declaraciones. De ese modo, indicó, el acusado sería sometido a juicio y, en caso de ser absuelto, podría acceder a los beneficios penitenciarios que actualmente le impiden salir de prisión, donde cumple una condena motivada por unos hechos distintos.

Su petición fue escuchada por el presidente del tribunal, Enrique Martínez Montero de Espinosa, que anunció la decisión de suspender el juicio. En ese momento pidió que se comunicara a los testigos ausentes que en caso de no comparecer en la próxima vista serán multados.

Siete años de cárcel

En el juicio previsto para el día de ayer la Fiscalía solicita siete años y medio de prisión para este hombre, acusado de ser el autor de unos disparos realizados con un subfusil de guerra después de mantener una discusión con dos hermanos por el control de la vigilancia de una obra en el campus universitario.

El tiroteo tuvo lugar en la zona anexa al Instituto de Medicina Legal a causa del control de la vigilancia de una obra y en el mismo hubo ocho implicados, según figura en el escrito de acusación. En julio ya fueron juzgados siete acusados y seis de ellos fueron condenados a seis meses de prisión tras confesarse culpables de encubrir los hechos. El octavo era el padre del supuesto autor de los disparos y quedó absuelto.

Pide la absolución

José Duarte insistió ayer en la inocencia de su defendido y recordó que el juzgado que instruyó el caso, después de realizar interrogatorios y analizar las pruebas durante dos años, decidió archivar la causa «porque nadie decía haber visto un arma, nadie acusaba a quienes finalmente han sido acusados y, además, los peritos de policía judicial dijeron que sin ver el arma era imposible acreditar que fuera un arma de guerra».

«Ese fue el criterio de un órgano imparcial como es el órgano instructor. La Fiscalía recurrió luego en apelación y la Audiencia mantiene otro criterio jurídico que nosotros aceptamos pero que no compartimos. El debate está en si con lo que hay se puede acreditar el uso del arma, que sea de guerra y si el autor es mi defendido», añadió el letrado.