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TRIBUNA

El run run de la mesa del ruido

LA Asociación contra el ruido en el Casco Antiguo 'Espantaperros' utiliza en sus reivindicaciones un eslogan sencillo: «Queremos vivir en un barrio tranquilo y descansar por las noches» (HOY, 06/07/2016). El lema es simple, pero al mismo tiempo elocuente de un atropello constante que muchos vecinos del barrio sufrimos con excesiva frecuencia. Se propone, entre otros objetivos, exigir a las administraciones la vigilancia para el cumplimiento de la legislación vigente, en materia de ruidos y medio ambiente.

El problema no es nuevo, pero la constitución de la Asociación, junto con la difusión de las sentencias que sobre problemas similares se están dictando en nuestro país, hace que los medios de comunicación se hagan eco y las autoridades, especialmente las municipales, presten más atención a las denuncias que se realizan.

El inventario de incumplimientos sistemático de las ordenanzas municipales y de la legislación vigente, en materia de ruido y medio ambiente, es tan extenso que más de uno piensa que es una exageración. Pero, desgraciadamente, no lo es en numerosas calles del Casco Antiguo y en algunos otros barrios de Badajoz. Podríamos señalar el excesivo volumen de la música perceptible en las viviendas colindantes y que, en ocasiones, provoca vibraciones en los edificios; mantenimiento de puertas abiertas; incumplimiento de horarios; locales sin licencia para la actividad que desarrollan; aparatos de música no homologados y manipulación de los limitadores; griterío hasta altas horas de la noche o suciedad en las calles.

Ello provoca que en algunas zonas del barrio numerosos vecinos abandonen o quieran abandonar sus vivienda y otros más jóvenes se arrepientan de haberse instalados en la zona. Pero ya lo tiene difícil porque el precio de su vivienda sigue devaluándose por los problemas que denunciamos. Hace unos pocos años que los vecinos del barrio observamos, con cierta tristeza, la paralización del proceso de rehabilitación y el cierre de los pequeños comercios que todavía quedaban en la zona. La situación de la calle San Juan es un ejemplo de lo que hay que evitar en toda propuesta de recuperación de zonas históricas. El Casco Antiguo es un barrio histórico y no una zona de ocio nocturno.

El Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Badajoz desea convocar una Mesa sobre el Ruido para analizar el problema con las partes implicadas. Es evidente que todo lo que sea pedir ideas, abrirse al diálogo o buscar soluciones es importante y debe ser valorado. Pero esta propuesta no debe, bajo ningún concepto, distraer a nuestros gobernantes locales que saben que la solución del problema está en exigir y vigilar el cumplimiento de la legislación actual en materia de ruido y medio ambiente. En concreto, las causas de las numerosas denuncias presentadas por los vecinos, individualmente o a través de la asociación o comunidades de propietarios, corroboradas en muchos casos por los servicios municipales y la Policía Local. Saben, o deben saber, que tienen que vigilar el cumplimiento de la ley, y establecer los mecanismos para tramitar e instruir las denuncias y sancionar cuando corresponda. A este respecto, quiero señalar que, por diferentes motivos, el equipo de Gobierno municipal parece que empieza a tomar tímidas medidas, pero el camino que debe tomar es claro. Es su obligación.

Actualmente contamos con suficientes leyes básicas de referencia (Ley 37/2003, del Ruido; Real Decreto 1367/2007, por el que se desarrolla la Ley anterior, en lo referente a zonificación acústica, objetivos de calidad y emisiones acústicas y Ley 4/2016, para el establecimiento de un régimen sancionador en materia de espectáculos públicos y actividades recreativas en la Comunidad Autónoma de Extremadura) que son las que marcan la pauta de lo que debe exigirse a los responsables de la actividad.

La Mesa del Ruido será una buena ocasión para plantear la necesidad de reconsiderar cantidad de actividades y fiestas nocturnas que se desarrollan en el Casco Antiguo y la obligatoriedad de que en todas ellas se vigile en cumplimiento de la ley. Es obvio que Semana Santa, Almossasa, o la Noche en Blanco y algunos otros, deban desarrollarse en nuestro barrio, pero otros nuevos como Los Palomos o Contempopránea y otras ocurrencias recientes que deberían desarrollarse en espacios más abiertos y con mejores condiciones. La ciudad sigue creciendo y no pasa nada por repartir los beneficios y pérdidas entre los barrios, pero además la consideración del Casco Antiguo como zona saturada de ruido, indica la obligatoriedad de esta medida.

Quisiera terminar recordando que el Tribunal Constitucional, en la justificación de sus sentencias en materia de ruido, señala como fundamentales: el derecho a la inviolabilidad del domicilio, el derecho a la protección de la salud y el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado.

Poder disfrutar de estos derechos es lo que pedimos los vecinos del Casco Antiguo.