Hoy

«Nunca he visto a tanta gente por aquí, esta mañana habrán pasado 100 personas»

Un hombre pasea con su perro por una zona calcinada. :: C. Moreno
Un hombre pasea con su perro por una zona calcinada. :: C. Moreno

El agente del medio natural que ayer por la mañana realizaba labores de vigilancia en el perímetro del fuego ayer se ganó el sueldo. El goteo de curiosos que se acercaron hasta los terrenos por los que la tarde-noche del miércoles pasaron las llamas fue incesante a lo largo de varias horas. «Habrán pasado unas 100 personas, nunca he visto tanta gente por aquí», afirmaba el funcionario.

La carretera que une la Urbanización Universitaria con el Río Caya es una zona con gran tránsito de caminantes. Ayer, sin embargo, el número era mayor de lo habitual. El morbo de comprobar el rastro del fuego se unió a la bajada de temperaturas.

Hubo quien se acercó a pie, haciendo su ruta diaria, como una pareja de vecinos de la Urbanización Universitaria que pasaron distraídos junto al terreno calcinado. Otros acudieron en bicicleta e incluso acompañados de sus mascotas, como el hombre que puede verse en la imagen.

Hubo también curiosos que se desplazaron en sus vehículos. Buena parte de ellos se quedaron en la carretera, aunque algunos atravesaron por los caminos. Al igual que sucedió durante el incendio, los teléfonos móviles no dejaron de funcionar. Quien paraba el coche o detenía su carrera, sacaba el teléfono, enfocaba y guardaba una instantánea que testificase su paso sobre la tierra quemada.