Hoy

Los vecinos del Cerro Gordo retoman las protestas para exigir el colegio

Antes del verano, los vecinos del Cerro Gordo hicieron una marcha para pedir el colegio. :: hoy
Antes del verano, los vecinos del Cerro Gordo hicieron una marcha para pedir el colegio. :: hoy
  • El próximo lunes van a escenificar una clase con los niños del barrio en los terrenos donde irá el futuro centro educativo

El nuevo curso escolar está a punto de empezar y con él los vecinos del Cerro Gordo retomarán sus movilizaciones, porque un año más, septiembre les recuerda que su barrio sigue sin colegio y con este ya van ocho años.

Por eso, el próximo lunes, justo un día antes de la vuelta oficial al colegio, se van a concentrar en los terrenos donde está previsto que se construya el centro público de educación Infantil y Primaria del barrio para escenificar una clase. «La situación del colegio está en el mismo punto que donde lo dejamos cuando hicimos la marcha antes de verano», explica Miguel Ángel Carmona, portavoz de la Plataforma por la Educación del Cerro Gordo.

Con los niños como protagonistas y dándole un carácter lúdico al acto reivindicativo, la Plataforma se concentrará a partir de las siete y media de la tarde en la plaza principal y de ahí partirán hasta el solar del futuro centro para simular el primer día del colegio en el barrio. Para ello, los propios vecinos aportarán mesas y sillas que llevarán hasta el descampado para amueblar el aula ficticia y un clown de 'Vakas Flakas' será quien haga de profesor. Está previsto que, además, los niños pinten un mural.

«Queremos pasar un rato divertido con los niños y reivindicar que lo que tendría que ser hoy un colegio sigue siendo un curso más solo un descampado», explica el portavoz de la Plataforma. El solar donde se concentrarán está entre las calles Batalla de Valencia, Batalla de La Albuera, Batalla de las Torres Vedras y las zonas verdes de la barriada pacense.

Con esta acción, la Plataforma por la Educación del Cerro Gordo da el pistoletazo de salida a un nuevo curso de protestas. «Independientemente de los pasos que se vayan dando, nuestras acciones van a seguir hasta que abran las puertas del colegio», anuncia Carmona.

La realidad es que, de nuevo, el próximo martes los niños que viven en el barrio de Cerro Gordo tendrán que montarse en un autobús para ir a clases, ya que están escolarizados en cuatro colegios de San Roque. «No hay ningún otro barrio de Badajoz que tenga mil niños en edad escolar y seguimos sin colegio», argumenta Miguel Ángel Carmona.

La Junta de Extremadura ya anunció este verano que el futuro colegio está contemplado en la primera fase del nuevo Plan de Infraestructuras Educativas 2016-2020, cuya aprobación va con retraso. Si como se comprometió Educación lo llevan a aprobación de la Asamblea este mes, podría ser el 15 o el 29, fechas en las que hay convocados sendos plenos. La luz verde a este plan garantiza la financiación para la construcción del colegio y que pueda sacarse a concurso la redacción del proyecto de obras en este mismo año, como avanzó el Ejecutivo extremeño. Lo que está previsto es construir un centro de nueva planta, con nueve unidades de Infantil y dieciocho de Primaria, que será bilingüe y estará dotado de comedor.

No obstante, las reivindicaciones del colectivo de vecinos del Cerro Gordo no acaban en el colegio. La Plataforma también pide que se cree un grupo técnico de expertos del Ayuntamiento y de la Junta de Extremadura para que hagan un estudio de las necesidades educativas del barrio. «Queremos un plan de acción integral, porque aunque el colegio es nuestra principal reivindicación, también queremos que se dote al barrio de otras infraestructuras educativas y deportivas y que se integre al barrio en el flujo cultural de la ciudad», reclama el portavoz de la Plataforma.

El barrio del Cerro Gordo comenzó a cobrar vida en el año 2008, cuando se entregaron las primeras viviendas. Aunque oficialmente figuran unos 4.000 vecinos empadronados, la mayoría de ellos parejas jóvenes, la cifra real podría estar cercana a las 6.000 familias y de ellos, un millar son niños en edad escolar.