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Comienza el desalojo del Cubo para su demolición

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La profesora Alicia Millán empuja una carretilla con cajas llenas de documentos sacados de su despacho. :: j. v. arnelas

  • Los profesores empaquetan ya los documentos y el próximo lunes empieza la mudanza

A pesar de que el derribo del Cubotenía fecha de inicio, se veía como algo lejano. Hasta ayer. Cualquiera que entre en la Facultad verá un movimiento de cajas de cartón, de profesores que empujan carretillas, de estanterías vacías y documentos amontonados. Es el traslado previo a las obras, que comenzarán el día 14 de este mes.

La UEx ha dado de plazo a los profesores hasta el viernes para empaquetar los documentos y todo lo que tengan en los despachos. Aunque algunos usarán también el fin de semana. A partir del próximo lunes comienza el traslado y vaciado de las tres plantas superiores del Cubo. El derribo afecta a las dos más altas, pero la tercera se vaciará de mobiliario y documentos por cuestiones de seguridad solo en la parte sobre la que descansan las otras dos plantas. Las dos alturas superiores, las que se derribarán, acogen oficinas de profesores.

La facultad quedará sin actividad la próxima semana. Y todo coincide con unas semanas de actividad frenética por la celebración de los exámenes de junio del Grado de Información y Documentación, Grado de Comunicación Audiovisual, Máster Universitario en Gestión de la Información Digital y Máster Universitario de Investigación en Ciencias Sociales y Jurídicas.

Este viernes acaba la primera convocatoria de exámenes. En la segunda, que empieza el 20 de junio, los estudiantes realizarán los exámenes en la Escuela de Ingenierías Industriales.

Desde la próxima semana, los profesores atenderán tutorías y prepararán las pruebas en el edificio de Institutos Universitarios de Investigación, que se inauguró en mayo. Allí se llevarán lo indispensable para el trabajo directo con los alumnos. Este edificio dista unos 650 metros de las Escuelas de Ingeniería y se encuentra frente al edificio de usos múltiples.

Dentro del Cubo quedará mobiliario incluso en la primera altura, donde una parte también será desalojada. Pero permanecerán los despachos del decanato. En la planta baja se mantendrán, por ejemplo, el salón de actos y el resto de dependencias. Pero toda la actividad se traslada al campus.

El decano de la Facultad, Vicente Guerrero, explica que la intención es que Ciencias de la Comunicación y Documentación recupere su actividad en la Alcazaba el 1 de septiembre. El derribo, contratado por el Ayuntamiento, comenzará el día 14 de este mes y tiene un plazo de ejecución de seis semanas. Debería estar terminado para principios de agosto.

La previsión de la Universidad es que la actividad se desarrolle de forma íntegra en el edificio, sin necesidad de permanecer en el campus una vez terminadas las vacaciones. Se habilitarán despachos provisionales en aulas pequeñas y los profesores tendrán que compartirlos.

La Universidad ha licitado ya las obras para acondicionar 130 metros cuadrados anejos a la Facultad y dentro de la Biblioteca Regional para adaptar ese espacio a los despachos que se perderán con el derribo del Cubo. Esas obras serán posteriores al rebaje de las dos plantas superiores y el curso empezará sin las oficinas definitivas.

Un 'sinsentido'

Para el decano, Vicente Guerrero, esta situación «es un sinsentido». «Me parece que Amigos de Badajoz ha usado una argucia legal para conseguir lo que quería».

José Luis Herrera es uno de los profesores que ayer atendía a los alumnos entre cajas. Su despacho está en la primera altura, que se mantiene. Sin embargo, a finales de la pasada semana les dijeron que también los desalojarían. Se pregunta si «la opinión pública ha tenido en cuenta el dinero que va a costar todo esto».

Al derribo añade el coste de la mudanza y posibles desperfectos en el mobiliario que quizás haya que adquirir posteriormente, así como la adecuación de los nuevos despachos en la Biblioteca. «Esto va a costar más de un millón de euros», dice. Cree que ese dinero se debería haber empleado en mejorar el recinto almohade y avanzar en su rehabilitación.

La Biblioteca Regional ocupa otra parte del mismo edificio y mantendrá su actividad todo el verano. De todas formas, el objetivo de las administraciones es que esta biblioteca se mude al Hospital Provincial. La Diputación ha ofrecido ya formalmente 4.000 metros cuadrados de este edificio para acoger los fondos bibliográficos, aunque solo se trata de un primer paso. Si fuese así, todo el hospital militar se podría dedicar a la Facultad de Comunicación.