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Turistas paseando por una calle comercial de Évora (Portugal). :: hoy
Turistas paseando por una calle comercial de Évora (Portugal). :: hoy

Un grupo de inversores portugueses quiere abrir un centro comercial en Évora

  • La instalación, que tendría 25.000 metros cuadrados, amenazaría la posición de Badajoz como polo de atracción del comercio luso

Un grupo de inversores portugueses pretenden construir en Évora (60.000 habitantes, a una hora en coche de Badajoz) un centro comercial. La instalación tendría alrededor de 25.000 metros cuadrados y está concebida con la intención de convertirse en un núcleo de referencia para el comercio del Alentejo. De hacerse realidad, este espacio supondría un torpedo en la línea de flotación del comercio pacense, que tiene en Portugal uno de sus principales clientes.

El proyecto aún no ha recibido el visto bueno por parte de la Câmara Municipal de Évora (ayuntamiento). Ayer, el alcalde de la ciudad, Carlos Pinto de Sá (perteneciente a la coalición de izquierdas CDU, que engloba a comunistas y ecologistas), confirmó a HOY la intención de un grupo de inversores locales, respaldado por un grupo nacional, de asentar este espacio junto a las Portas de Avís. La ubicación elegida se encuentra próxima a uno de los puntos de acceso a la parte monumental de la ciudad, catalogada por la Unesco como Patrimonio Mundial, lo que ha despertado un debate social en la capital del Alentejo. Los terrenos sobre los que se edificaría la instalación pertenecen en parte al Ayuntamiento, que aún no ha tomado una decisión con respecto a la propuesta.

El mayor inconveniente que encuentra el Consistorio para la venta de los terrenos reside en el posible impacto que el centro comercial tendría sobre el patrimonio histórico de la ciudad. Por ello, el martes arrancaron unas jornadas que pretenden abordar todo lo que engloba esta posible inversión, los pros y los contras de un espacio que convertiría a Évora en el referente comercial del Alentejo y mantendría en Portugal buena parte del dinero que los compradores lusos gastan en los comercios de Badajoz.

Las conferencias están organizadas por la asociación para la defensa del patrimonio Grupo Pro Évora, y llevan por título '¿Qué centro comercial para Évora?'. Seguirán el 25 de noviembre y el 2 de diciembre, y arrancan justo la misma semana en la que se ha aprobado la reducción de festivos de apertura comercial en Extremadura, que han pasado de 16 a diez. En el país vecino, en cambio, los establecimientos comercial abren 363 días al año. Solo descansan el 25 de diciembre y el 1 de enero.

El alcalde de Badajoz, Francisco Javier Fragoso, ya expresó en septiembre del año pasado que la capital pacense pretendía ser el núcleo comercial de una parte importante del Alentejo, atrayendo las compras de ciudadanos portugueses que viven entre Évora y La Raya. La instalación de un centro comercial en la capital de la región portuguesa provocaría que los compradores lusos tuvieran otro gran punto comercial de referencia al que poder acudir y, en este caso, sin la necesidad de salir de su país. «Admito que uno de nuestros objetivos es fijar en Évora a una parte de los consumidores que salen de la ciudad para comprar», aseguraba ayer el regidor portugués.

Asimismo, hay que destacar que Évora es una ciudad con una gran afluencia turística. Según los datos de la Câmara Municipal, en 2014 la oficina de turismo recibió más de 147.000 visitantes, la mayoría de ellos llegados de España y Portugal. Este dato lleva creciendo cuatro años consecutivos. A su vez, según la Universidad de Évora, el turista medio pasa en la ciudad una o dos noches, tiene entre 41 y 60 años, estudios, viaja con su pareja y gasta en la localidad entre 51 y 100 euros. La apertura de un centro comercial podría multiplicar esta cuantía, que revertiría positivamente en la economía local.

Más ideas

Esta iniciativa no es la primera que pretende construir en Évora un centro comercial que revitalice la economía de la ciudad y atraiga las compras de las localidades cercanas. El primero de ellos data de 2011. Entonces comenzaron al sur de la ciudad, en la zona adyacente al Parque Industrial y Tecnológico, las obras de construcción del Évora Shopping, el que se estaba llamado a ser el mayor centro comercial de la capital alentejana.

En un principio, la apertura del complejo estaba prevista para 2012, aunque acabó posponiéndose para una año después. No obstante, Évora Shopping no abrió en 2013 ni en 2014. Ni siquiera lo hizo en 2015. Las obras, completadas en un 80 por ciento, se encuentran paralizadas después de que su sustentador principal, el Banco Espírito Santo, tuviera que ser rescatado en agosto de 2014.

Évora Shopping se encuentra a la espera de que algún inversor apueste por la instalación, decida completar la obra y abrir al público. El centro comercial, que cuenta con una superficie de construcción de más de 20.000 metros cuadrados (El Faro tiene 66.000), está valorado en 60 millones de euros.

Por su parte, después de que se conociera la paralización de las obras de Évora Shopping, un grupo de inversores locales anunció su intención de construir un nuevo centro comercial en diciembre del año pasado. Uno de esos inversores, el empresario Oscar Fialho, detalló entonces los pormenores de la instalación al periódico Diàrio do Sul. La instalación se construiría junto a las Portas de Avís, en una parcela cercana a la que se baraja actualmente, y tendría una superficie de 30.000 metros cuadrados. Albergaría 150 tiendas, entre cinco y siete salas de cine y un parking. El empresario aseguraba que crearía un millar de puestos de trabajo y adelantaba su apertura para finales de 2016. Actualmente, el proyecto no ha dejado de ser más que eso, un proyecto.