Hoy

La asociación oncológica gestiona un servicio de ayuda a domicilio para financiarse

Rastrillo benéfico de Aoex en la plaza Alta. :: HOY
Rastrillo benéfico de Aoex en la plaza Alta. :: HOY
  • El recorte de subvenciones y de ayudas públicas lleva a buscar otras vías de ingresos

La Asociación Oncológica Extremeña (Aoex) cuenta con una quincena de psicólogos y trabajadores sociales. La agrupación de pacientes defiende un apoyo integral durante los tratamientos y su filosofía de trabajo persigue que los profesionales traten a los enfermos cuando lo necesiten y no cuando un voluntario esté disponible.

Asumir a este sistema de atención requiere unos gastos que difícilmente se pueden cubrir con subvenciones y ayudas públicas cada vez más exiguas. En la Aoex se plantearon hace ya dos años que debían buscar alguna alternativa con la que cubrir esta merma y pusieron en marcha un servicio de ayuda a domicilio. El programa lo pueden contratar tanto enfermos oncológicos como dependientes con otras patologías y el dinero de esta actividad se destina íntegramente a sufragar el apoyo gratuito que prestan a los pacientes y familiares con cáncer.

En estos dos años han llegado ya a más de sesenta usuarios, la mayoría en la provincia de Badajoz, y la idea de la organización pasa por seguir aumentando su radio de acción.

Isabel Rolán, presidenta de Aoex, aclara que la red de asistencia domiciliaria no sólo surge por una necesidad económica, también porque la propia agrupación -formada por voluntarios que superaron o en proceso de superar el cáncer- quieren que haya auxiliares a domicilio especializados en cuidar a personas que reciben los tratamientos oncológicos.

Cuando una persona entra en este proceso necesita otra de apoyo y en la agrupación, además de auxiliares titulados, programan cursos permanente de formación sobre cómo hacer esta asistencia más efectiva. Los sesentas usuarios requieren de cincuenta auxiliares contratados para asistirles en casa y el margen de beneficio que deja, explican en Aoex, es mínimo. «Deja poco, pero algo es algo».

Además de festivales benéficos, mercadillos y resto de acciones solidarias que promueven, las organizaciones de pacientes tienen que buscar nuevas vías de ingresos. «No es una alternativa, pero es una forma de llegar al dinero que necesitamos».

La experiencia cumple ahora dos años y es la primera de este tipo implantada por una iniciativa social en Extremadura, más allá de los servicios de ayuda a domicilio que ofertan las empresas privadas.

Como cualquier oferta, tratan desde atención personal al usuario -aseo o higiene diario- a las domésticas -lavar, planchar, limpiar el domicilio-. La cuota del servicio varía en función de las horas contratadas en cada caso y desde el organismo dejan claro que no se trata de entrar en competencia con las empresas privadas, más bien de ofrecer un cuidado especializado y de calidad.

Además de la asistencia, la agrupación mantiene su carácter reivindicativo para que las administraciones sigan avanzando en la mejora de los tratamientos. Uno de los últimos ejemplos fue el Banco de Tumores al que se comprometió la Junta de Extremadura a finales del año pasado.

El Banco de Tumores es un sistema donde se guardan todas las muestras de las distintas manifestaciones de la enfermedad.

Suponen una fuente vital para la investigación contra el cáncer porque se facilita el acceso de los profesionales al trabajo científico. El sistema está instaurado ya en algunas comunidades.