El resurgir de las barberías

Momento en el que tiraban el local de la barbería y al derecha, Julián Gómez Díaz junto a su hijo y su nieto. :: g. c./Hoy/
Momento en el que tiraban el local de la barbería y al derecha, Julián Gómez Díaz junto a su hijo y su nieto. :: g. c./Hoy

La moda por las barbas cuidadas y los cortes de pelo masculinos impecables han aupado al sector | En Almendralejo han abierto varios negocios en los últimos meses

GLORIA CASARES

Las antiguas barberías tenían algo de similitud con la consulta de un dentista. Esos sillones blancos de escay reclinables, incluso algunas estaban decoradas con asépticos azulejos blancos en las paredes.

La bata blanca del barbero y los olores a potingues hacían lo propio para hacer dudar al cliente de si había acudido al sitio para cortarse el pelo o para sacarse una muela.

Algo parecido debió pensar Julián Gómez Díaz cuando el día 1 de mayo de 1953 abrió la conocida 'Barbería Julián' en la esquina de la calle San Antonio con la antigua calle Estación, porque lo hizo en un local donde trabajaba lo que se llamaba un 'sacamuelas'. El susodicho era un catalán que sacaba muelas de forma clandestina en este local y que debía hablar mucho para entretener al cliente antes de arrancarle el molar de un tirón. La consulta servía también para cortar el pelo o arreglar barbas.

Hace tres días ese local, cuyas paredes fueron testigos mudos de miles de historias cotidianas, ha sucumbido al boom inmobiliario. El local ha sido derribado, dejando un hueco que siempre será recordado como 'la barbería de Julián'.

Julián falleció en 2008 y se fue con la satisfacción de saber que el negocio familiar seguía vivo y tenía para largo. Ya se encargó él de enseñar a su hijo Julián y a su nieto Fernando, sobrino de este, los secretos de un oficio que está siendo testigo de un resurgimiento en otro local enfrente.

Las modas son costumbres efímeras que adopta la población y que ahora han propiciado que los hombres redescubran el placer de salir a la calle con el pelo recién arreglado y la barba cortada a la perfección. Lo corrobora Julián Gómez (hijo). Ahora se ha recobrado la costumbre de acudir a las barberías para cortarse la barba, una obviedad que durante años se olvidó.

Y no sólo la moda de las barbas de dos o tres días, sino también las del estilo 'hipster' (alargadas y un punto cuadradas). Pero esas barbas cuidadas son sólo una muestra del cambio experimentado en la moda masculina de nuestros días.

«Ahora a los hombres les gusta llevar el pelo bien cortado, con cortes modernos. Por eso ahora vienen más a menudo y reclaman un tipo de corte especial», asegura a HOY Julián, que ha sabido combinar la tradición con la modernidad a base de cursos de formación, a los que acude su sobrino Fernando.

Esos cambios de costumbres se han dejado sentir en Almendralejo, al igual que en otras ciudades extremeñas, donde la proliferación de barberías tradicionales, algunas con el característico cilindro con colores blanco, azul y rojo en forma de espiral, demuestran el resurgir en el sector.

En los últimos meses se han abierto varias en Almendralejo, un peluquero llegado desde el backstage de los platós de televisión o jóvenes que han aprendido la profesión en academias y prueban suerte.

Todo es bienvenido para Julián, que se muestra satisfecho porque, al menos, en Almendralejo no se ha entrado en la guerra de precios en las que han caído en otras ciudades de la región.

Fotos

Vídeos