En justicia a los republicanos muertos

Imagen del diseño de las distintas piedras que contendrán los nombres de los fallecidos. :: Hoy/
Imagen del diseño de las distintas piedras que contendrán los nombres de los fallecidos. :: Hoy

En breve comenzará la construcción del mausoleo con los nombres de 436 represaliados

GLORIA CASARES ALMENDRALEJO.

Remover viejos fantasmas, avivar resentimientos, olvidar la historia y mirar al frente. Son algunos de los argumentos que utiliza una parte de la sociedad actual. Frente a ellos, otros que ven necesario conocer la vida de este país y hacer justicia con todos los muertos.

Ambas reflexiones son respetables. También lo son los datos, los nombres de esos fallecidos.

En Almendralejo hubo 436 personas fallecidas del bando republicano en la Guerra Civil, según los datos del Registro Civil, de plenos municipales y otras fuentes oficiales. De ellos, sólo hay seis cuerpos enterrados en la fosa común del cementerio municipal, todos ellos son de fuera. Del bando nacional hubo 25 fallecidos y tres monjas, todos ellos están enterrados en tumbas con lápidas que recuerdan sus nombres en el cementerio.

El Ayuntamiento aún no se ha pronunciado sobre la solicitud de licencia de obras de junio

La diferencia está entre los ganadores y los perdedores de la Guerra Civil. Mientras que unas familias pudieron enterrar a sus muertos y colocarles unas lápidas en las que poder recordarles, a otros se les condenó al olvido y al rechazo social.

Ya en la democracia, se entregó una paga a las viudas y huérfanos de los republicanos represaliados, lo que permitió que una gran mayoría fuera registrado como fallecido en el Registro Civil, un hecho que permitió ya en la democracia sacar estos datos. Han pasado muchos años, pero los descendientes de los republicanos fallecidos siguen mirando al cielo para recordar a sus seres queridos, porque no hay ningún lugar donde poder llevarles flores en Almendralejo.

Ahora se quiere poner fin a ese vacío y hay en proyecto construir un mausoleo, en el cementerio municipal, donde se plasmen los nombres de ese casi medio millar de fallecidos.

El mausoleo está promovido por los partidos políticos del PSOE e Izquierda Unida de Almendralejo, que desde hace décadas recuerdan cada uno de noviembre a esos fallecidos en un acto conjunto en el cementerio. Ahora quieren dar un paso más y pretenden iniciar las obras de ese mausoleo en breve.

Su diseño prevé la colocación de grandes piedras cuadradas, en cuyas caras se plasmarán los nombres de los fallecidos.

Se levantará en una parcela en el cementerio, que fue cedida por el que fuera el primer alcalde de la democracia, Juan Pabón, para utilizarse como fosa común.

Desde el 27 de junio pasado, que se registró la solicitud en el Consistorio, el proyecto está a la espera del visto bueno de la licencia de obras municipal para su ejecución, aunque desde el Ayuntamiento el equipo de gobierno de José García Lobato no se ha pronunciado al respecto. Ante ello, los promotores volvieron a registrar un nuevo escrito la semana pasada, en el que avanzan que, ante el silencio administrativo, la obra pretende comenzar el día 15 de enero.

Lápida común actual donde irá el monolito G. C.
Lápida común actual donde irá el monolito G. C.

Su presupuesto inicial rondaba los 20.000 euros, aunque se dispara día a día. El motivo es que lo que más encarece el proyecto es la inscripción de los nombres de una lista que no para de crecer. Por ello han abierto una cuestación para lograr los fondos necesarios.

Desde que se ha abierto un blog para que las personas inscriban los nombres de sus fallecidos en estas circunstancias sigue renovándose.

Personas que han estudiado esta época, como Silvestre Gómez y Manuel Rubio Díaz, aseguran que los restos de la mayoría de los fallecidos se encuentran en el cementerio, pero enterrados bajo la tierra, en distintas fosas comunes, dispersos por todo el camposanto y sin lápida alguna. Lo argumenta en el hecho de que todos los fusilamientos se produjeron en el interior de este recinto y no en las cunetas.

También murieron muchos, dicen, en las tres cárceles que llegó a tener la ciudad durante la guerra.

Al listado de 331 personas que fallecieron en la Guerra Civil de Almendralejo y que documentan Silvestre Gómez Zafra y Manuel Rubio Díaz en su libro 'Almendralejo (1930-1941) Doce años intensos', se ha sumado otro centenar que plasma también documentalmente la tesis doctoral del profesor de la Universidad de Extremadura Javier Martín. Y en el blog han aparecido 130 más.

Esa cifra de fallecidos es muy elevada si se compara con otras localidades de la zona.

El motivo, según Silvestre Gómez, es que en la ciudad llegó a haber hasta trece tribunales militares, que no había en otros municipios, y que fueron órganos que, además, legalizaron los fusilamientos.

La mayor parte fallecieron en agosto y septiembre de 1936, nada más estallar la guerra. Sus nombres aparecen en el libro citado.

Durante esos primeros meses cualquier persona que estuviera afiliado o perteneciera a algún sindicato o a la Casa del Pueblo era susceptible de ser arrestada y posteriormente fusilada. Durante un tiempo, también se les buscaba en los cortijos, donde algunos se escondieron, para llevarlos a la cárcel.

Algunos tuvieron la suerte de salir de ella con un aval, una persona del régimen.

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