Hoy

El reducto del arte sacro

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  • El Museo Devocional recibe un millar de visitas, pero es inédito para muchos almendralejenses

almendralejo. Hace pocos días ha fallecido Tobías Medina, párroco que fue nombrado rector emérito del santuario de la virgen de la Piedad. Ese nombramiento le vino por méritos propios y es que su inquietud y su perseverancia durante años se fueron traduciendo en una serie de obras e iniciativas que perdurarán para siempre. Una de ellas fue el Museo Devocional. La devoción de los almendralejenses por su Patrona hizo que durante décadas fueran muchas las donaciones de objetos religiosos y artísticos, joyas o otros enseres a la ermita. Y llegó un momento en el que don Tobías ya no sabía dónde guardarlos, de ahí que se propusiera construir un museo cuyo principal objetivo era agrupar todos esos objetos y mostrarlos a la vista de almendralejenses y visitantes. También para que los trajes y todo el ajuar de la Virgen se exhibieran ante los feligreses.

Gracias a su trabajo y a la financiación de la entidad financiera Cajalmendralejo, el 15 de agosto, día de la Virgen, en el año 1995, abría sus puertas el Museo Devocional en uno de los anexos del santuario, en la parte trasera, ocupando parte de la antigua casa del guardés y a pocos metros de la plaza de toros.

El éxito de la iniciativa y la buena acogida se demostraron cuando al poco tiempo hubo que pensar en su ampliación, con nuevas salas, una obra que también fue financiada por Cajalmendralejo y que se inauguró el 20 de abril de 2005. Lo cierto es que esa obra de don Tobías está cada vez teniendo más éxito y prueba de ello es que está aumentando el número de personas que lo visitan cada año.

1.100 visitantes este año

El punto álgido en el número de visitantes fue en 2014, cuando sobrepasaron la cifra de 1.500. Aunque en 2013 sufrió una caída en las visitas, el año pasado llegó al millar. Pero en lo que va de año ya han sido más de 1.100 las personas que han pasado por sus salas, por lo que las estadísticas mejorarán en 2016.

La parte más positiva de estas cifras es que cada vez son más las excursiones de turistas foráneos que se interesan por visitar este Museo Devocional y es una de las citas ineludibles en su paso por la capital de Tierra de Barros, procedentes de otros municipios de España. La parte negativa, «que el museo es más conocido fuera de Almendralejo que por los propios almendralejenses».

Lo lamentaba uno de los voluntarios más antiguos de este museo, Luis Cordero, que después de once años conoce las salas y los objetos como la palma de su mano y que lo mima como si fuera su propia casa. Y es que son únicamente los voluntarios los que enseñan a los visitantes este museo. Nico Sánchez, María Teresa Hurtado y Silvestre Gómez Zafra, junto a Luis Cordero se reparten las tardes de las semanas, de martes a sábado, para mostrar las joyas artísticas de arte religioso de este museo.

Para Luis, lo que más cuesta es tener que enseñar el museo deprisa y con poco tiempo, ya que los turistas suelen tener una agenda apretada. Lo ideal, asegura, es dedicarle 45 minutos para poderlo ver todo bien. Gracias a los visitantes y a los donativos que entregan al finalizar la visita, se pagan los gastos de mantenimiento de este museo. De ahí la importancia de la labor de estas personas que lo dan a conocer.

Objetos

El museo cuenta con un millar de piezas, entre las que se encuentran esculturas, pinturas, joyas o libros. La pieza más antigua es un cáliz de plata del siglo XVI. Esta pieza forma parte del tesoro de la Virgen, que contiene alguna de las piezas de mayor valor artístico de todas cuantas posee el museo. Destaca también la custodia de plata del orfebre llerenense Cristóbal Gutiérrez. Así lo considera el cronista oficial de Almendralejo, Francisco Zarandieta, consultado por HOY para este reportaje.

Zarandieta, que es coautor junto con el desaparecido Tobías Medina del libro '500 años de la aparición de la Virgen en la coronación. La Virgen de la Piedad y Almendralejo, cinco siglos de una convivencia amorosa', apunta a que ese tesoro posee piezas del siglo XVIII de gran valor. En ese libro queda plasmado para siempre el Museo Devocional y el arte que encierran sus paredes.

Además, hay una colección única de los bocetos originales de los pintores italianos Emilio Nembrini y Giovanni Griti, que hicieron antes de pintar al fresco las pinturas del retablo de la iglesia de la Purificación a mediados del siglo XX. Fue precisamente durante la visita a Almendralejo de estos pintores y sus familias en 2005 cuando se inauguró la ampliación del Museo Devocional. Durante la misma regalaron estos cuadros a la ciudad, entre los que se encuentran uno regalado al propio don Tobías, que luego cedió.

Donaciones

Pero lo más valioso de este museo no se ve desde el punto de vista artístico, sino emocional. Y es que decenas de rosarios, libros, recuerdos, cuadros, medallas, devocionarios se guardan en sus vitrinas, después de que hayan sido cedidos por sus propietarios a lo largo de estos más de veinte años.

Hay pequeñas donaciones de feligreses, con gran valor sentimental. Y también donaciones importantes de familias que han tenido una gran relevancia en la economía local como la familia Navia, que regentaba numerosos negocios.