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«Hay padres a los que no les preocupa el alcohol mientras su hijo no consuma drogas»

Juan Carlos Rivera Aullol es el médico más veterano de la Unidad de Alcoholismo.
Juan Carlos Rivera Aullol es el médico más veterano de la Unidad de Alcoholismo.
  • Desde la Unidad de Alcoholismo alertan de las consecuencias del consumo abusivo de los jóvenes en los botellones

Hace unos días una chica de 12 años fallecía en Madrid por una ingesta excesiva de alcohol. A pesar de ello, parece que la sociedad se ha acostumbrado a asumir el problema del alcoholismo en los jóvenes.

En Extremadura existe una única Unidad de Alcoholismo Hospitalaria del Complejo Sociosanitario de Plasencia, con cobertura regional e integrada en el Plan de drogas. Uno de los médicos, el almendralejense Juan Carlos Rivera Aullol, que lleva 28 años trabajando y luchando contra esta adicción, desde su puesto de trabajo y también como responsable de la delegación regional Sociedad Socidrogalcohol.

Con ese bagaje, Juan Carlos Rivera Aullol tiene la visión del alcoholismo más grave.

Después de atender a las personas que les remiten desde los centros ambulatorios o asociaciones locales, este doctor almendralejense califica «muy grave el tema del alcoholismo».

En su opinión, en España se han introducido programas de actuación en temas como el tabaco. «Ha habido algún intento, pero se quedó sin realizar por la propia idiosincrasia de esta droga, el alcohol, en España. Somos un país mediterráneo con un importante cultivo vitivinícola, así que no se le da el mismo trato al alcohol que a otras drogas, y eso influye en la percepción que tiene la sociedad sobre el alcohol». De hecho, han subido las estadísticas de consumo de alcohol.

Estudios

Hay estudios como el 'Estudes' que dan muestras de ello y alertan sobre el consumo juvenil. El problema, a su juicio, es que el propio adulto tiene una percepción diferente de que el joven beba. «Sabemos que a muchos padres no les preocupa el tema de que consuman alcohol, mientras su hijo no consuma drogas». Y también hay esa percepción por parte de sanitarios y médicos, sostiene. «Esa percepción está suponiendo un obstáculo tremendo para que se haga una política eficaz en la sociedad», asevera.

Lo cierto es que, por ejemplo, el vino se trata como alimento y la percepción es que beber alcohol no es tan grave como otras drogas, dice este veterano médico, que mantiene que hay una visión muy reducida del riesgo y también es un muy asequible. El tabaco es cada vez más caro y está disminuyendo mucho su consumo, pero para el menor es muy fácil conseguir alcohol y es barato.

En cuanto al botellón, cree que es fruto de los cambios sociológicos, hace tiempo que el ocio está muy centrado en el consumo de alcohol «Los chicos salen para beber, y como beber en pub es más caro, llegan ya con dosis a los bares, donde consumen si acaso la última copa. Lo que se nos olvida es el hecho de que un joven menor de 18 años consuma alcohol, sea donde sea, es ilegal. Y aquí la media de inicio del consumo está en 13.9 años».

Lamenta que nadie se eche las manos a la cabeza porque un chico a los quince o diecisiete años beba cerveza siendo ilegal.

Sin embargo, las consecuencias de ese consumo abusivo de alcohol en los jóvenes son graves. Y es que hay un efecto neurotóxico. El botellón supone un consumo intensivo, un atracón, es un modo de beber en un corto espacio de tiempo mucha cantidad de alcohol.

«A partir de cinco consumiciones en los chicos y en las chicas, a partir de tres se considera consumo intensivo de alcohol. Y ello tiene efectos muy tóxicos sobre el cerebro, mucho más que hacer un consumo regular».

Y es que aunque el botellón no es un fenómeno nuevo, sí lo es la asiduidad con la que se practica ahora. Antes se bebía el sábado, el problema, afirma el doctor Rivera Aullol, es que después pasó a hacerse también en viernes, y luego en jueves y ahora resulta que son tres o cuatro días de consumo excesivo de alcohol a la semana.

Como experto cree que es necesario que haya mayor información, y que haya mayor concienciación desde la y la publicidad. «Hay que ser más realista y, a pesar de tener intereses económicos en el alcohol, decir que hay que hacer un consumo prudente. La publicidad sobre el alcohol está dirigida a los jóvenes y eso hay que legislarlo a nivel político», destaca, al tiempo que demanda más campañas informativas.