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La negativa de una familia impide la demolición y construcción de las 54 viviendas de San José

La mayoría de las viviendas han sido ya tapiadas. :: g. c.
La mayoría de las viviendas han sido ya tapiadas. :: g. c.
  • Casi todos los propietarios han vendido sus casas y «unos pocos» han sido realojados

La Junta de Extremadura ha solicitado al Ministerio de Fomento una ampliación de los plazos para iniciar las obras del área de rehabilitación urbana (ARU), que prevé la demolición y construcción de 54 viviendas en la ciudad. El anuncio lo hizo ayer la secretaria general de Arquitectura, Vivienda y Políticas de Consumo, Isabel Moreno Duque, en Almendralejo, en una reunión del Consejo Extremeño de los Consumidores, a la que no asistió el alcalde, José García Lobato.

Moreno Duque anunció que ese aplazamiento se solicitó hace un tiempo, en una reunión mantenida en Madrid con el subsecretario de Estado. Ahora están a la espera de tener la autorización por escrito.

El motivo es que este proyecto, que afecta a viviendas ubicadas entre las calles Santa María de Cora, Diego Téllez y García Lorca, se ha retrasado en la fase de negociación con los inquilinos.

5,6 millones de inversión

El ARU, que prevé una inversión de 5,6 millones de euros por parte del Ministerio, la Junta y el Ayuntamiento, tiene como objeto actuar en zonas degradadas, como ésta de San José.

La inversión permitirá que estas viviendas, de menos de 40 metros cuadrados y en unas condiciones poco aptas de habitabilidad, dada su antigüedad y sus dimensiones, sean demolidas y se construyan viviendas nuevas, de unos 80 metros cuadrados. Sin embargo, aún hay una familia que no parece dispuesta a abandonar el lugar, lo que está retrasando el proceso, que gestiona la empresa pública Urbipexsa.

«Se está hablando con una familia, que es la que cuesta que salga de la vivienda. Lo que queremos es que este tipo de realojos, que son tan beneficiosos para la ciudad y para los inquilinos, y para los propietarios de las viviendas que las han vendido, no se dificulte por una falta de acuerdo con los propietarios», apuntó ayer la secretaria general.

Moreno Duque dejó claro que quieren evitar la presión. «Nunca vamos a presionar, se va a negociar, siempre con la colaboración del Ayuntamiento», sentenció.

La secretaria general aclaró ayer que hace algún tiempo se desplazaron a Almendralejo para reunirse con el alcalde, José García Lobato, y con el concejal responsable del área «y ellos manifestaron en todo momento su disposición a colaborar, porque lo que queremos ambas administraciones es que el ARU se desarrolle. Ahora se está en la fase de convencer, no de imponer a esa familia, que es la única que queda en el grupo de viviendas. La mayoría de las familias que vivían en ella lo que han hecho ha sido vender las viviendas, mientras que unas pocas han sido realojadas», describió.

Ayuda para el alquiler

Esas últimas son las que han optado por recomprar las viviendas, una vez que se hayan construido las nuevas. Por ello, están recibiendo ayudas para el pago de los alquileres mientras dura el proceso de demolición y construcción de las nuevas.

Mientras tanto, las viviendas que se han quedado vacías, todas menos una, han sido tapiadas con ladrillos en las ventanas y puertas, para evitar ocupaciones ilegales, que retrasarían aún más el proceso.