Torta del Casar sigue creciendo

Javier Muñoz (izquierda) y Ángel Juan Pacheco (centro). :: hoy/
Javier Muñoz (izquierda) y Ángel Juan Pacheco (centro). :: hoy

El año pasado, la denominación de origen certificó un 3% más de kilos de queso para facturar más de cuatro millones de euros

REDACCIÓN CÁCERES.

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Torta del Casar certificó durante la pasada campaña 303.467 kilos de queso, lo que significa un aumento del 3,09% respecto a la certificación de 2016, consiguiendo así mismo aumentar su facturación hasta alcanzar los 4.092.746 euros.

Torta del Casar cerró el ejercicio 2017 con 29 ganaderías inscritas, 17.600 cabezas de ganado y seis industrias en producción certificada. Según su presidente, Ángel Juan Pacheco, tras varios años en que los ganaderos han trabajado para desestacionalizar las producciones de las cabañas de ovejas, este año se ha alcanzado un importante equilibrio, con una distribución de la leche mucho más constante a lo largo del año. Esto facilita a las queserías el disponer de leche para afrontar mejor la campaña de Navidad, atendiendo la demanda que se produce en esa época.

La producción de leche destinada a las queserías aumentó casi un 14% respecto a 2016, siendo sin embargo menor el índice de transformación en Torta del Casar (del 86,86% al 74,12%) lo que indica un mejor ajuste entre oferta y demanda. Para el presidente de la D.O.P, los ganaderos han hecho una parte muy importante del trabajo y las queserías han asentado sus mercados, pero tienen por delante el reto de ampliarlos, porque hay capacidad para crecer y hacer que la mayor parte de la producción de leche se transforme en queso.

Por formatos de Torta del Casar comercializados, en 2017 aumentó el consumo del formato mediano (entre 500 y 800 gramos) pasando de 178.232 unidades en 2016 a 235.766 unidades el año pasado, en detrimento del pequeño (menos de 500 gramos) que en los últimos años había crecido considerablemente.

Javier Muñoz, director del Consejo Regulador, cree que este cambio en el mercado responde a un ajuste que las queserías han hecho entre sus clientes para primar este tamaño. «Si bien el formato pequeño es más comercial, también tiene una vida útil mucho más limitada que los medianos, por lo que fomentar el consumo de estos permite mejorar la experiencia del cliente, asegurándole la calidad», añade. Como efecto secundario se ha obtenido una mayor certificación en kilogramos totales, ya que aunque ha caído el número de unidades, el mayor tamaño medio de las certificadas compensan este descenso.

En cuanto a la distribución de las ventas, la proporción comercializada en el territorio nacional sigue siendo mayoritaria, con casi el 96% frente a poco más del 4% de ventas en el exterior.

El mercado nacional, con 291.045 kilos, se ha distribuyó de la siguiente forma: 110.656 kilos en Extremadura (un 39,1% de las ventas españolas); en la Comunidad de Madrid se vendieron 89.114 kilos (más del 30%); en Cataluña y la Comunidad Valenciana 50.145 (más de un 17 %); en Andalucía 17.005 (más de un 5%); en el País Vasco y Galicia 13.518 (un 4,6%) y en el resto de España 10.607 kilos (más de un 3%).

La distribución de las ventas ha variado algo respecto a 2016, con aumentos en Extremadura, Madrid y Andalucía, si bien las variaciones son pequeñas, ya que los clientes de las queserías están bastante estabilizados, por lo que sólo la variación de los formatos modifica los kilogramos certificados. Es por ello que el crecimiento de la Denominación de Origen vendrá por la ampliación de los mercados, bien por llegar a nuevos clientes nacionales, bien por acceder a mercados exteriores.

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