«No piensas en nada más que en tu ruina en el frente»

José Antonio Quirós en la explotación después de la tormenta. :: e. d./
José Antonio Quirós en la explotación después de la tormenta. :: e. d.

José Antonio Quirós | Agricultor de Torrefresneda | El mismo día que terminó de plantar 17 hectáreas de tomate, una tormenta de granizo arrasó con todo el trabajo realizado

ESTRELLA DOMEQUE

Agricultor por tradición familiar y pasión por el campo, José Antonio Quirós, natural de Torrefresneda, vio cómo el pasado martes una tormenta de granizo se llevaba por delante 17 hectáreas de tomate que había plantado unas horas antes. Si la lluvia había retrasado la campaña, este contratiempo atrasa aún más sus labores, pues tiene que replantar.

-¿Cómo comienza su relación con la agricultura?

-Soy hijo de agricultor, estaba estudiando y mi idea era hacer topografía. Pero lo dejé y me agarré al campo, porque me ha gustado de toda la vida. Llevo tres años ya como autónomo en el campo. He estado siempre trabajando en el campo, pero para otra gente, con cosechadora de tomate, de cereales, siempre me ha gustado la maquinaría y el campo. Cuando mi padre se jubiló, ya seguí yo con la explotación que se encuentra cerca de Santa Amalia en la que trabajo con tomate y maíz.

«Terminé el martes a mediodía y a las 6 de la tarde como si no las hubiese puesto»

-¿Cómo han afectado las últimas lluvias?

-El agua nos está retrasando, pero lo desgraciado es la tormenta de granizo de los últimos días. El agua te retrasa, de hecho, vamos con una semana de retraso. Hay tierras que se están sembrando ya de maíz, otras que se están dejando para última hora. Pero el granizo ha sido un desastre. A mí me ha cogido 17 hectáreas de tomate que tenía recién plantadas. Terminé el martes a mediodía y a las 6 de la tarde como si no las hubiese puesto, se las ha llevado totalmente.

-¿Qué conlleva todo eso?

-Esto además del gasto económico, lleva consigo un retraso en época de siembra. Además del problema añadido de encontrar otra vez plantas para hacer una replantación, que no va a ser posible en su totalidad. Esto genera muchos problemas y sobre todo económicos. Habrá que volver a mover esa tierra y realizar una plantación. Eso lleva un tiempo y un gasto. La tormenta cogió la zona de Santa Amalia en dirección autovía y a mí me ha cogido de lleno.

-¿Qué sintió cuando vio caer el granizo?

-Es una sensación que es como cuando se te va un familiar querido. En ese momento, es la misma, porque no piensas en nada más que en tu ruina en el frente. Lo único que piensas es en la ruina, en que se te ha ido una ilusión. Lo positivo, cuando lo piensas en frío, es pensar en mantener la ilusión hasta la cosecha de septiembre. Piensas que si superas las circunstancias, que si encuentras plantas y vuelves a plantar, a final de campaña consigas una cosecha, que no es en todo los casos porque puedes tener una cosecha defectuosa y ya la ruina es mayor. Pero si en estos dos meses hasta septiembre es un fracaso es cuando se te viene la ruina a la cabeza. Y para mucha gente como yo, que no tengo una explotación grande y llevo sólo tres años, sería una ruina.

-Y todo esto afecta a la campaña en su desarrollo.

-La campaña ya iba con retraso, pero en estos últimos días se ha plantado mucho, porque las fábricas han dado opción a plantar todo lo que se pueda por adelantar un poco en algunas variedades de ciclo largo. Sin embargo, este golpe hará que los que replanten de estos siniestros serán los que cierren la fábrica.

«Habrá que volver a mover esa tierra y realizar una plantación. Eso lleva un tiempo y un gasto»

-Y todo, con la campaña en sus inicios, ¿pueden llegar otros problemas?

-En el tema climatológico, el calor no nos preocupa porque es lo que quiere la planta y dándole agua creo que esto no va a afectar. Tampoco creo que vayamos a tener 45 grados todos los días, aunque el tiempo está cambiando tanto que no lo podemos controlar. Ahora tenemos posibilidades de replantar, pero si nos vamos ya a 15-20 días habría que dejar la tierra de vacío y no puedes sembrar nada. Los ingresos serían cero, más los gastos realizados.

-¿Y en cuanto a los precios?

-En el tomate los precios ya se saben y están muy ajustados, porque así están los mercados. El maíz está arruinado, pero el tomate ya se sabe. Lo único que te anima a seguir con el tomate es la ilusión de sacar los kilos suficientes, porque si no lo haces sería antieconómico.

-¿Y en el maíz?

En el maíz el precio es una incógnita ruinosa, porque partimos ya de un precio que es ruinoso. Pero hay que rotar la tierra y hay poco que puedas echar que no sea maíz. Es un cultivo tradicional, que lo conoces y lo echas por eso, pero económicamente se parte de una base negativa.

-¿Se plantea otros cultivos?

-Aquí podríamos echar pipa, que lleva menos gastos. Pero en esta zona es para que se la coman los gorriatos, que hacen muchísimo daño y los seguros no te cubren. La pipa sería ruinosa igualmente, y el maíz deja mejor rastrojo en rotación y ahueca la tierra para el tomate.

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