Las matanzas caseras bajan en casi 30.000 cerdos anuales desde 2001

Llenado de embutidos en una matanza en La Morera. :: j. m. romero/
Llenado de embutidos en una matanza en La Morera. :: j. m. romero

El descenso de sacrificios solo se frenó hace tres años de forma puntual, pero ahora se matan menos de 10.000 cerdos cada campaña

C. J. VINAGRE

Una de las costumbres más tradicionales de Extremadura sigue cayendo en picado. Las matanzas domiciliarias, parte esencial para la alimentación familiar durante décadas, han pasado de matar a 48.191 animales en la campaña 2001/2002 a apenas 9.566 en la última campaña. Una reducción del 80,13%. Si acotamos más el espacio temporal y analizamos por ejemplo la bajada en los últimos cinco años, el dato es que en la campaña 2012/2013 se sacrificaron 13.751 cerdos, con lo que el porcentaje de bajada en la última campaña respecto a hace un lustro es del 30,43%.

Desde 2001 hasta ahora ha ido descendiendo inexorablemente el número de matanzas domiciliarias y sobre todo el número de cochinos sacrificados. El primer gran descenso ya se visualizó en la campaña 2005/2006, donde el número de guarros cayó a 22.785; es decir, 25.046 menos que a inicios de esa década. Solo hace tres años se frenó la caída.

Fue en la campaña de sacrificios 2014/2015. Se mataron 10.921 animales, 1.200 más que la temporada anterior. Una campaña más tarde, en la 2015/2016 volvió a crecer el número de cerdos que fueron a matanza: 11.030. Pero ya el año pasado se volvió a la 'normalidad' desde 2001. Los 9.566 animales sacrificados de la campaña pasada son el peor dato desde hace casi dos décadas.

La campaña de matanzas se desarrolla durante entre el 1 de noviembre de cada año y el 31 de marzo del siguiente. La Junta permite solo el sacrificio de cerdos en el ámbito familiar. Es competencia de la Dirección General de Salud Pública, de la Consejería de Salud.

Hasta la tercera semana del pasado diciembre, el número de matanzas domiciliarias celebradas en Extremadura durante esta campaña fue de 779. En ellas se sacrificaron 1.474 cerdos, lo que supone una media de 1,89 cerdos sacrificados en cada matanza. La mayoría de esos guarros, 600, se mataron en el área de salud Llerena-Zafra, que es habitualmente la zona de la región donde más matanzas domiciliarias se hacen. Mientras, en la área de salud de Badajoz fueron 251 cochinos y 236 en la de Mérida.

Los 48.191 animales muertos entre 2001 y 2002 se corresponden con 26.541 matanzas declaradas oficialmente. Los 9.566 cerdos de la última campaña fueron por 5.237 matanzas conocidas por la Junta.

Para poder sacrificar un cerdo los ciudadanos deben solicitarlo el Ayuntamiento, que es quién autoriza. El reconocimiento de los animales, para prevenir enfermedades en las personas que consuman esa carne, debe ser realizado por veterinarios, pudiendo ser los oficiales del SES o cualquier veterinario colegiado que ejerza su profesión en Extremadura.

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