Un macho por cada nueve hembras

Para producir pistachos en las explotaciones agrarias es necesario que haya pistacheros y pistacheras. Solo las hembras dan racimos de fruto, mientras que los machos son los encargados de soltar al aire el polen. Ambos son imprescindibles en el proceso porque para que las cáscaras contengan una almendra la pistachera debe haber sido polinizada.

El ratio recomendado de hembras y machos ha ido variando con el paso del tiempo. Cuando Juan Ledesma puso sus árboles, por el año 2010, plantó un pistachero por cada nueve pistacheras. De esta forma es más sencillo que se produzca la polinización al haber más polen en el ambiente, pero las últimas recomendaciones apuntan a reducir el porcentaje de machos para aumentar la productividad de cada hectárea. «Los expertos hablan ahora de un macho por cada 20 hembras», indica Ledesma.

El carácter todavía residual que tiene este cultivo en la región motiva que el ratio de pistacheros deba ser elevado. «Hay zonas de Estados Unidos donde hay miles de hectáreas de cultivo de pistachos todas juntas», asegura este agricultor. La mayor presencia de árboles favorece que haya un mayor volumen de polen en el aire.

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