«En lugar de ayudar, el gobierno pone zancadillas»

Limón junto a una máquina de recolectar . :: e.g.r.

Este joven natural de Toril, con 15 años a sus espaldas como profesional del sector agropecuario, lamenta las dificultades por las que atraviesan las pequeñas explotaciones Juan Antonio Limón Trabajador en empresa agropecuaria

E. G. R. TORIL.

Siempre lo tuvo claro y ya a los 15 de edad años empezó a trabajar en la agricultura y la ganadería. Primero ayudando, en lo que podía, evolucionando hasta encargarse de maquinaria pesada, del ganado, etcétera.

-¿Donde trabaja en la actualidad?

-Trabajo en una explotación agropecuaria, con 1.500 hectáreas en Cáceres y 2.000 en Toledo.

«Si tuviera que montar una pequeña empresa agrícola y ganadera no podría. Sería inviable»«Hay muchos falsos positivos en tuberculosis. Te obligan a sacrificarlo, te pagan el animal a un precio muy inferior y después resulta que estaba sano»

-¿A qué dedican estas extensiones de terreno?

-Principalmente al cultivo de cereal y luego también tenemos ganado vacuno, ovino y porcino.

-Comenta que comenzó muy joven. ¿Siempre tuvo claro que quería dedicarse a este sector?

-Sí. Con 15 años ya empecé a trabajar en estas mismas fincas, porque mi hermano mayor ya lo estaba haciendo. Yo he crecido en Toril y siempre estuve en la finca, me gustaba ya desde pequeño, así que nunca tuve ninguna duda.

-Pero con solo 15 años de edad... ¿qué podía hacer?

-Pues ayudaba en lo que se podía, con el ganado y demás. Ahora ya hago de todo, con maquinaria diversa, como empacadoras, cosechadoras, etcétera.

-¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?

-¡El calor! [ríe].

-¿Y lo que más?

-Pues... prácticamente todo.

-Antes se decía que el campo era muy esclavo. ¿Cómo es ahora este trabajo?

-Bueno, pues como todos, con sus cosas buenas y sus cosas malas. La verdad es que al final acabas echándole bastantes horas, pero si te gusta lo haces y ya está. Yo por ejemplo siempre procuro librar los domingos. Casi todos los tengo libres, aunque a veces no puedes y te tienes que coger otro día.

-Afirmaba que siempre le gustó este trabajo y que por ello decidió dedicarse a él, aunque trabajando para una empresa. ¿Le gustaría tener su propia explotación?

-Sí, claro que sí. Pero ahora mismo, tal y como están las cosas, sería imposible.

-¿Por qué?

-Porque es inviable. A mi me gusta y puedo vivir de ello, pero porque trabajo para una empresa grande y es diferente. Si ahora tuviera que montar algo, una pequeña empresa agrícola y ganadera, no podría. Primero porque hay que invertir muchísimo dinero y segundo porque nunca tienes la certeza de que vayas a recuperarlo. Depende de muchos factores, como por ejemplo de cómo venga el año, de como seas capaz de vender tu producto o de las variaciones que suelen sufrir los precios.

-No obstante sí existen pequeños ganaderos y agricultores que siguen adelante, a pesar de los malos tiempos...

-Así es, pero creo que la mayoría lo hace a duras penas. Además, en muchos casos pueden seguir adelante gracias a que esa explotación ya la tenían montada hace tiempo, o la han heredado de los padres. Pero si no es así y tienes que empezar de cero, creo que sería prácticamente imposible salir adelante.

-Si hubiera garantías... ¿qué explotación le gustaría tener?

-Tendría una de vacuno, sin lugar a dudas. Pero repito que ahora es imposible.

-¿Qué tendría que ocurrir para que no lo viese tan imposible?

-Por ejemplo que se estabilizase la situación del sector, del mercado, con unos precios más estables, que sepas lo que más o menos vas a poder cobrar por tu producto...

-¿Cree que los gobiernos están haciendo lo suficiente por solucionar estos problemas?

-Creo que están haciendo poco o nada, ni para solucionar ni siquiera para garantizar la continuidad de las pequeñas explotaciones. Al contrario, pone zancadillas.

-¿Por qué?

-Porque ayudas hay pocas y sin embargo muchos problemas, como por ejemplo ocurre con el saneamiento de los animales. A diario sabemos de numerosos casos de falsos positivos. Animales que dan positivo en tuberculosis, te obligan a sacrificarlo, te pagan el animal a un precio muy por debajo del de mercado y después resulta que no era así. Descubren que el animal estaba sano y venden la carne al precio que sea, pero a ti ya te la han pagado muy por debajo de su precio real y te han hecho un daño irreparable.

Fotos

Vídeos