La Junta considera su política de regadíos «estratégica»

EFE MÉRIDA.

La apuesta por la modernización y la ampliación del regadío en Extremadura es una «política estratégica» que está impulsando la Junta, según la consejera de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio, Begoña García. En una entrevista con Efeagro, hace hincapié en la importancia del regadío, que cuenta con la «apuesta clara» del Gobierno de Vara porque potencia el empleo en el medio rural, la fijación de la población al territorio y ayuda en la lucha contra el cambio climático.

El proyecto de mayor envergadura se acometerá en la zona de Tierra de Barros, donde convertirán en regadío para vid y olivar 15.000 hectáreas, con un presupuesto de 195 millones de euros, del que ahora se ha sacado una licitación para la redacción del proyecto (1,7 millones).

En Monterrubio de la Serena, la obra para obtener 1.200 hectáreas de olivar en regadío tendrá un coste inicial de 17,4 millones y en la zona de montaña del norte de Cáceres se invertirán cinco millones para regadíos de cereza, tabaco y pimiento.

La ganadería es otra importante sección y la sanidad de las cabañas, uno de los grandes objetivos, destacando el trabajo en la lucha contra la tuberculosis bovina, que ha pasado de una prevalencia del 13% en julio de 2015 (cuando llegó el nuevo Ejecutivo regional) a un 9,75 % en 2017: una «lucha impresionante», en palabras de la consejera. Extremadura ya está libre de brucelosis ovina y solo queda un rebaño caprino en Cáceres con esta patología. Por eso, García defiende el presupuesto anual de 17 millones destinados a saneamiento de cabañas ganaderas en la región.

Otro «eje central» de la política agraria es la potenciación de los seguros porque, según García, la Consejería «ha vuelto a ponerlos en el mapa». En la agenda de la consejera, se encuentra también la reforma de la Política Agraria Común (PAC) y advierte de que la Junta no está de acuerdo «en absoluto» con «ningún recorte» que pueda aplicarse.

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