La dehesa quiere categoría propia en la nueva PAC

La superficie de dehesa situada bajo las copas de los árboles también tiene consideración de pastos a partir de este año. :: Hoy/
La superficie de dehesa situada bajo las copas de los árboles también tiene consideración de pastos a partir de este año. :: Hoy

Las organizaciones de gestores calculan que se necesitan entre 150 y 200 euros por hectárea en ayudas para que el ecosistema sea visible

Claudio Mateos
CLAUDIO MATEOSPlasencia

El Reglamento Ómnibus, como se conoce a la reforma parcial de la Política Agraria Común (PAC) aprobada recientemente por el Consejo y el Parlamento de Europa, introduce una reclamación histórica de la dehesa como es que la superficie situada bajo las copas de los árboles tenga la consideración de pastos, eliminando así el llamado Coeficiente de Admisibilidad de Pastos (CAP). Sin embargo, los gestores de la dehesa consideran que ese cambio no es suficiente. Reclaman para este ecosistema una categoría propia dentro de la PAC y que se le reconozcan ayudas de entre 150 y 200 euros por hectárea para poder garantizar su supervivencia.

La Federación Española de la Dehesa (Fedehesa), la Asociación de Gestores de Dehesas de Extremadura (Agedrex) y la Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y León (Fafcyle) han elaborado un documento conjunto en el que argumentan a favor de este incremento de las ayudas. Afirman que históricamente la dehesa «ha sido maltratada por las políticas públicas» a través de una «inexistencia administrativa» que la ha dejado «desprotegida» por la dificultad de encuadrarla en la PAC, donde siempre ha sido considerada como una suma de tierras arables y pastos permanentes, con la agravante de que se descontaba para los cálculos el suelo las encinas y alcornoques con el argumento de que se trataba de superficie forestal, y no agraria, y por lo tanto quedaba excluida de la PAC.

Ese problema parece que queda resuelto con el Reglamento Ómnibus, pero no así el de la cuantía de las ayudas que recibe la dehesa. Según el documento elaborado por las asociaciones de gestores, al ser por definición la mayor parte de las dehesas pastos permanentes, la ayuda que les corresponde oscila entre 60 y 80 euros por hectárea, aunque en realidad han venido recibiendo entre 40 y 50 euros por el Coeficiente de Admisibilidad de Pastos, que a parir de ahora se elimina. Para los gestores, estas ayudas tan escasas «complican una situación que ya de por sí es muy difícil», ya que los propietarios de las dehesas tienen que hacer frente a costes muy elevados de mantenimiento, como son los cercados, las podas, el arreglo de caminos, los puntos de agua o los desmontes, entre otros.

Avisan de que las mejoras incluidas en el Reglamento Ómnibus no bastan para garantizar la supervivencia

Su conclusión es que con las actuales ayudas, incluso eliminando el CAP de las copas de los árboles, únicamente pueden mantener sus dehesas en condiciones óptimas quienes no viven de ellas de forma directa y por lo tanto pueden destinar al mantenimiento el importe íntegro de la PAC. El motivo es que «el valor de las producciones obtenidas es mínimo y en ocasiones insuficiente para pagar la mano de obra y los insumos necesarios».

Las asociaciones venían avisando de que la situación existente antes de la aprobación del Reglamento Ómnibus condenaba a la dehesa a «desaparecer como medio de vida y de tradición de numerosos oficios». El panorama mejora con la eliminación del CAP, que España ha recogido en su normativa nacional mediante el decreto 27/2018 de 26 de enero, en el que se reconoce a los árboles y arbustos como productores de alimentos para los animales y se determina que no pueden restar admisibilidad en las hectáreas que reciben ayudas de la PAC.

Los estados miembros tenían hasta el pasado 31 de marzo para comunicar a la Comisión Europea cualquier decisión que tomasen sobre este asunto. Los gestores de la dehesa piden al Ministerio de Agricultura español que reclame «las hectáreas injustamente restadas por un CAP incorrecto», según los criterios actuales, «con el fin de que se reconozcan y corrijan los derechos de la PAC a los propietarios afectados». Recuerdan en ese sentido que, aunque el gobierno no vaya a dotar económicamente a la superficie restada en la PAC 2018, sí está obligado a admitir que los productores reclamen la revisión del coeficiente de admisibilidad mediante alegaciones al SIGPAC, de manera que se les incremente el número de hectáreas reconocido aunque ello no implique recibir más ayudas este año.

Sobre la petición de que la dehesa tenga una categoría propia en la PAC a partir de la gran reforma prevista para 2020, los gestores insisten en que «sin una ayuda que cubra el déficit estructural cuantificado en un importe de entre 150 y 200 euros por hectárea la dehesa no es viable económicamente y por tanto acabará siendo un territorio exclusivo de aquellos que no están directamente relacionados con este ecosistema».

Las asociaciones firman que a partir de ahora esta será la reivindicación en la que centrarán sus esfuerzos. Consideran «difícilmente entendible» que cuenten con mayor protección cultivos como el olivar, el almendro o la remolacha, que producen frutos con valor de mercado muy superior al de los productos obtenidos en la dehesa, siendo esta un ecosistema de alto valor natural, un ejemplo de biodiversidad y un elemento de lucha contra el cambio climático, que genera empleos muy diversos, fija población en el medio rural y es un emblema paisajístico de España y del mundo».

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