«Son ciclos, en cada década hay un año muy bueno, cinco regulares y cuatro malos»

Julián Martín, con dos ejemplares de boletus. :: d. p.
Julián Martín, con dos ejemplares de boletus. :: d. p.

Habla desde la experiencia y en su voz no se nota preocupación cuando dice que 2016 fue un año malísimo y que este 2017 está siendo peor en cuanto a producción de setas. Julián Martín inició su andadura empresarial en el año 1979 y antes había trabajado en otra industria de productos silvestres. En estas casi cuatro décadas ha vivido ejercicios de todos los colores en lo que se refiere al volumen de setas que pasan por su empresa.

El tiempo que lleva en el sector le ha demostrado que el negocio se mueve por ciclos. «Cada década hay un año buenísimo, como pasó con las criadillas el año pasado, cinco regulares y cuatro malos», remarca mientras se encoge de hombros en un gesto con el que parece asumir que hay molinos contra los que no se puede luchar y que lo único que queda es enfrentarse con trabajo a las circunstancias que no se pueden cambiar. Es lo que lleva haciendo buena parte de sus 65 años y todo apunta a que va a seguir en la misma línea. «¿Jubilarme? ¿Para qué?», espeta y se ríe ante una pregunta que da la impresión de haber respondido en más de una ocasión.

Desde luego, verle responder a su teléfono móvil, que no para de sonar, y recorrer los anchos pasillos de las instalaciones de la empresa sobre una especie de híbrido eléctrico entre monopatín y motocicleta a gran velocidad le dan la razón en cuanto a la necesidad de su retiro laboral.

Pese al conocimiento que ha ido ganando con los años de trabajo, todavía no se atreve a pronosticar cómo será la campaña de otoño de este año. «Es una incógnita porque dependemos sobre todo de la climatología, pero también de otros factores. Todas las variables nos son ajenas, esto es muy diferente a dedicarse a otros cultivos», expone el propietario de Productos Silvestres Julián Martín.

Respecto al resto de agentes que influyen en la aparición de más o menos setas, de su tamaño y de su calidad, este empresario también habla de los ciclos lunares. «No es lo mismo que la luna se encuentre en creciente o en menguante a la hora de que nazcan las setas. Es algo que también se observa con otros productos agrícolas», asegura.

Lo que sí tiene claro es que la ausencia de precipitaciones de este año ha supuesto que la campaña de primavera haya sido realmente mala en lo que se refiere a la recogida de setas. «Se supone, porque siempre es un enigma, que si en verano se calienta la tierra y vienen las lluvias tempranas a finales de septiembre, podremos tener un año bueno», detalla Martín.

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