Cetarsa reduce su plantilla en un 11% en los últimos tres años

Una empleada de Cetarsa selecciona tabaco en una planta. :: /HOY
Una empleada de Cetarsa selecciona tabaco en una planta. :: / HOY

La empresa pública cerró 2017 con 367 empleados mientras en 2015 el número de trabajadores era de 414

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

La empresa pública Cetarsa reduce beneficios y plantilla. En el último año la Compañía Española de Tabaco en Rama ganó medio millón de euros menos respecto al resultado de 2016. Además acabó con 25 trabajadores menos una plantilla en la que gran parte son empleados fijos discontinuos (suelen trabajar entre seis y nueve meses por año). Son algunas conclusiones que se deducen del cierre del pasado año, que cerró con 367 trabajadores a 31 de diciembre. La cifra media de empleo fue de 316 personas.

Cetarsa, integrada en la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, adscrita a su vez al Ministerio de Hacienda, ya ha formulado y auditado las cuentas de 2017, pendientes de aprobación definitiva por la junta general en junio. Son especialmente interesantes para Extremadura porque nuestra región produce el 97% del tabaco que se hace en España. Cetarsa suele quedarse con entre el 75 y el 80% del tabaco en rama producido en nuestro país.

La sociedad tabaquera alcanzó una cifra de negocio de 70,8 millones el año pasado, 200.000 euros más que en 2016. En 2015, la facturación fue mayor: 74,5 millones.

Respecto al beneficio neto (después de impuestos) ascendió a 1,4 millones, medio millón menos que en 2016. En 2015 ese beneficio también fue de 1,9 millones.

OTROS DATOS

70,8
millones facturó el año pasado, 200.000 euros más que en 2016.
1,4
millones obtuvo de beneficios la empresa pública en 2017, medio millón menos que el anterior

En cuanto al empleo, 2017 acabó con un nuevo descenso de empleados: 367. La plantilla en 2015 fue de 414 trabajadores, por lo que en los últimos tres años la reducción de la masa laboral ha sido de un 11,3%. Ese porcentaje es mayor si comparamos el dato de 2017 con el de 2013, en plena crisis. Entonces había 441 empleados (bajó a 425 en 2014). Esto es, en los últimos cinco años ha bajado en un 16,7% las personas que trabajan en Cetarsa.

La plantilla se ha ido reduciendo no solo por un menor número de contratados sino porque se iban produciendo jubilaciones, ya sean ordinarias o anticipadas y esos puestos no se cubren, confirma Ángel Bodes, miembro de CCOO. En 2017, por ejemplo, hubo 22 jubilaciones.

De la información conocida del año pasado se sabe también que el presidente, Javier Gómez Darmendrail, percibió 162.039,30 euros como retribuciones brutas anuales. Aparece en el portal de transparencia de Cetarsa. En 2017 no se produjo ningún pago por indemnización de alto cargo.

Compra

De otro lado Cetarsa firmó el compromiso de comprar 22,4 millones de kilos de tabaco el año pasado. En 2015 fueron 24,7 millones de kilos. «En los últimos años no se han producido grandes cambios ni en cuanto a facturación o beneficios. Y sigue a la baja su plantilla y tampoco se paga más a los productores de tabaco», resume el Teófilo Moreno, presidente del Grupo Consultivo del Tabaco en la UE.

En informes anteriores, Cetarsa explica que a partir de 2013 se produjo la reducción de volumen de compra de tabaco español por parte de las multinacionales. Cetarsa coloca el tabaco básicamente entre cuatro grandes industrias.

La empresa pública tiene fábricas en Talayuela y Navalmoral, un centro de compra de tabaco y almacenaje en Coria, y dos centros alquilados dedicados a la compra de tabaco y almacenaje en Jaraíz y Jarandilla. También dispone de un centro de compra de tabaco y almacenaje transitorio en Fuente Vaqueros, en la provincia granadina. La multinacional Altadis, de Imperial Tobacco, cuenta con una participación del 20,8% del accionariado de Cetarsa. Altadis es, a su vez, la empresa que más tabaco adquiere en cada año.

Se comienza a plantar el tabaco

Los productores de tabaco se encuentran en plena siembra. Con algo más de quince días de retraso sobre el fecha habitual, los plantones han empezado a llegar a las parcelas. «Hemos tenido una primavera muy lluviosa, extraordinariamente lluviosa y ha sido imposible sembrar antes. En todo caso tampoco estamos hablando de un retraso exagerado. La clave es que ahora no vuelva a llover y suban las temperaturas», cuenta Teófilo Moreno. Si no hay contratiempos meteorológico, con un verano normal, la recolección empezará a como siempre: finales de agosto. Moreno indica que es muy complicado hacer un pronóstico ahora. de cuántos kilos se podrán cosechar. «Hay que esperar», agrega.

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