Una campaña sin restricciones pero con medidas de ahorro

Compuerta del canal que nutre a Miajadas. :: J. M. Romero/
Compuerta del canal que nutre a Miajadas. :: J. M. Romero

Apesar de la persistente sequía, la campaña de riego está garantizada para la próxima campaña. El pronóstico lo hizo José Martínez, el presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadiana en septiembre, cuando entonces había esperanzas de que lloviera algo en octubre y noviembre.

La situación, al día de hoy, no ha cambiado. El presidente de los regantes del Canal de Orellana, Miguel Leal, explica que hace pocos días, en una jornada organizadas en Feval con regantes de la zona occidental de la cuenca, mantuvo ese compromiso.

Aunque haya cierta tranquilidad, los regantes creen que la situación es para estar alarmados y tomar medidas de ahorro. Antes de que empiece la campaña, tienen previsto enviar cartas a todos los regantes explicándoles la situación de la que parten y recomendar algunas medidas como plantar variedades de arroz de ciclos más cortos o mejorar la comunicación entre los agricultores y los acequieros.

Los acequieros dan suelta a cada parcela según lo estipulado de forma oficial, pero hay días que los agricultores no necesitan tanta agua y basta una llamada al móvil del acequiero para comunicarle que la de ese día se la puede ahorrar.

A pesar de que en la zona manchega de la cuenca la situación es alarmante y los agricultores llevan tiempo familiarizados con las restricciones, en Badajoz, la zona occidental aguanta una campaña más sin muchos sobresaltos.

La razón hay que buscarla en la conexión que hizo en su día la Confederación Hidrográfica del Guadiana entre los pantanos y los cinco canales de la provincia. Eso permite, por ejemplo, que desde la presa de Gargáligas hasta la de Montijo el agua se pueda mover por vasos comunicantes de un sitio a otro.

Esta gestión permite almacenar más de ocho mil hectómetros cúbicos de agua. Cuesta encontrar una provincia con tanta capacidad de embalse.

El Canal de Orellana, en su origen, solo se nutría de la Presa de Orellana, García Sola y Presa de Cijara, pero con la conexión también le llega de La Serena, Gargáligas o Ruecas.

Las presas de Alcollarín y la del Búrdalo ya entraron en la campaña pasada en la red y también aportaron al Canal de Orellana. Lo mismo ocurre con el Canal de Zújar, que se nutre de la presa del Zújar y de la Serena, pero también de Cijara o García Sola. El Canal de las Dehesas se nutre de Gargáligas, pero también de Cubilar.

Aunque la campaña no corre peligro todavía falta por ver si hay aportaciones de lluvia en lo que queda de otoño e invierno. Hasta el mes de abril, no arranca el riego y puede que la situación cambie en los próximos meses.

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