El cambio climático: campañas más cortas y adelantadas

Recolección de arroz cerca de Hernán Cortés. :: hoy/
Recolección de arroz cerca de Hernán Cortés. :: hoy

El cereal, que cada vez se siembra más tarde, no es ajeno a los nuevos comportamientos en el campo para hacer frente al calentamiento global

C. J. VINAGRE

El cambio climático está influyendo en las campañas agrarias. Lo saben los productores de cereal pero también cualquier otro tipo de agricultor. De forma general, el inicio de la recogida de cosechas se está adelantado y buena parte de las campañas agrícolas más cortas. «Por suerte, existe no sólo preocupación entre los agricultores por ello sino también concienciación», se resalta desde Cooperativas Agro-alimentarias para valorar el esfuerzo del campo para, nunca mejor dicho, aclimatarse a los cambios que propicia la climatología.

En el cultivo del arroz, por ejemplo, que se ve afectado en sus campañas por las temperaturas cada vez más altas en el periodo de floración de la planta, se está investigando con nuevas semillas que no estén genéticamente modificadas sino que simplemente florezcan antes o sean más tardías para hacerlas así más tolerantes a las altas temperaturas. Ejemplo de la concienciación de los arroceros extremeños ante el cambio climático es el incremento de la siembra directa de arroz, que permite además un mayor control de malas hierbas y un importante ahorro de riego, informa Félix Liviano, responsable de la sectorial arrocera de Cooperativas.

Mientras, en el olivar, subsector clave del campo extremeño y donde el 70% del olivo es de secano , «llevamos ya tres años notando el cambio climático, con una bajada de producción en cada campaña», explica José Pino. «De una campaña récord hace tres años hemos pasado a una regular en este último año, con un descenso de producción importante debido a las condiciones meteorológicas», agrega. La extensión del riego con la proliferación de olivar intensivo o superintensivo intenta amortiguar esta incertidumbre climatológica.

De otra parte, el sector vitivinícola se ha acostumbrado a adelantar la vendimia. No solo eso. Se están desarrollando estudios para mejorar la calidad de sus vinos para seleccionar las prácticas de cultivo más adecuadas a las condiciones edafoclimatológicas de nuestra región. Así se pone de manifiesto en una tesis doctoral de Inmaculada Talaverano defendida en la Universidad de Extremadura. La mayor parte de su investigación se han realizado en el Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura.

En el floreciente subsector del almendro se están plantando nuevas variedades con las que se ha pasado de unas producciones de 200 kilos de almendra por hectárea a otras que, en regadío, llegan a los 2.000. Variedades resistentes a las heladas y cuya floración pasa de finales de invierno, como sucede con los almendros viejos, a primavera.

Por último, el cultivo del tomate en Extremadura está apostando por nuevas variedades que se adapten más a la climatología adversa. Y además, variedades más productivas para ser más competitivos, destaca Domingo Fernández, presidente del grupo cooperativo Acopaex.

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