El Burdeos del aceite

J. R. Alonso de la Torre
J. R. ALONSO DE LA TORRE

Está de moda el vino suave y refrescante. Gracias a ello, los jóvenes lo prueban, empiezan a entenderlo y profundizan después en matices y variedades. En alimentación, la pedagogía es fundamental. Abierto el camino de iniciación al vino desde las bodegas extremeñas con Golosina, con Torivín, con Crash o con Mar Blue, ahora le toca el turno al aceite de oliva. La almazara As Pontis de Eljas lanzó un delicado y afrutado aceite de manzanilla cacereña para niños llamada Vieiru Kids, una manera de que los pequeños empiecen a habituarse a desayunar con este producto. Pero para que el vino y el aceite extremeños triunfen, además de pedagogía, hace falta seguir una hoja de ruta con un único destino: la calidad. Según el Consejo Oleícola Internacional, en la campaña 2017/2018, el consumo de aceite de oliva en el mundo se incrementará en un 5% y crecerá, sobre todo, en los países emergentes: Brasil (19%), China (13%), Australia (7%) o Japón (2%). Se están plantando olivos en régimen de regadío en el Cono Sur americano y en China. ¿Qué sucederá con nuestro aceite (en España se elabora más del 30% de la producción mundial)? En Extremadura, el camino está claro: tenemos que ser el Burdeos del aceite. El fruto de nuestros olivos de secano es incomparable. Especialicémonos en la calidad, no vendamos nuestro aceite para que se mezcle con zumos vulgares. Dentro de nada, se multiplicará la producción y el consumo mundial de aceite de oliva, pero la calidad está aquí.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos