«Cada vez hay más bodegas y más oferta en la región»

Osvaldo Ardura lleva 25 años como comercial . :: g. c./
Osvaldo Ardura lleva 25 años como comercial . :: g. c.

La mejora en la calidad, la variedad de referencias y la promoción están haciendo que las ventas de los caldos extremeños aumenten en España Osvaldo Ardura Comercial de vinos

G. C.

almendralejo. Después de 25 años de experiencia como comercial, de los que 15 años han sido en el sector del vino, Osvaldo Ardura es optimista con respecto al consumo de los caldos extremeños en España. Reconoce que la competencia es grande y el consumo es reducido, pero sabe que los nuevos vinos como los semidulces o la mejora de la calidad están rompiendo muchas barreras.

-Ahora es comercial en una de las bodegas más nuevas.

-Sí, quizás por ello en las Bodegas Pozanco elaboramos los vinos que creemos que demanda el mercado y tenemos desde crianza, coupage a blancos semidulces.

«Nos tienen encasillados con los vinos de pitarra, pero cuando catan nuestras referencias, les convencen»«Los de crianza son los que más se mueven y los semidulces han tenido una influencia muy grande»

-¿Qué evolución han seguido las ventas del vino extremeño?

-Por supuesto que ha cambiado mucho desde la época de la 'riojitis' y los 'Ribera del Duero, sobre todo, porque había mucha demanda. Todavía hay poblaciones que lo siguen pidiendo, pero cada vez menos. Cada vez se apuesta más por el vino extremeño, pero a nivel regional, a nivel nacional es otra cosa. Somos más bodegas en la región y hay más oferta y eso ayuda.

-¿Y en la zona de Cáceres se vende igual el vino extremeño?

-En Cáceres hace unos años influía mucho el turista que llegaba de otras provincias. En La Vera y el Jerte, por ejemplo. Es normal, es a lo que está acostumbrado. Pero si el hostelero ofrece con confianza el vino extremeño, no tiene por qué quedar mal. Sin duda, cada vez se demanda más el vino extremeño.

-¿Y qué factores han influído en ello?

-Además de la mejora de la calidad del vino, también otras cuestiones. Por ejemplo, en Cáceres se notó mucho el año pasado cuando fue Capital Gastronómica. Con la llegada de turistas se demandó mucho el vino extremeño. Me lo dijo un distribuidor de vinos de allí, que se iba a vender mejor el vino extremeño en Cáceres que en Badajoz, de forma excepcional. Ese año se hizo una apuesta fuerte y hay ido creciendo desde entonces.

Buscaba una bodega nueva, que tuviera vinos de la denominación de origen Ribera del Guadiana, para potenciarlo de cara a la demanda que él tenía de sus clientes. Y era eso, se demandaba el vino extremeño, con o sin denominación de origen, un vino de calidad. Hay bodegas que en su día apostaron por hacer Vinos de la Tierra y están haciendo las cosas muy bien, incluso a nivel nacional.

-¿Y cómo está el mercado nacional?

-Nosotros vendemos la mayor parte, en torno al 80 por ciento, en el mercado nacional, mientras que el resto es exportación. En los últimos años se ha notado que la promoción de un vino extremeño de calidad, en concreto, nos ha abierto muchas puertas en el mercado nacional. Ha demostrado que en Extremadura también se hace vino de calidad y nos ha ayudado a vender el resto de vinos embotellados. Nos ha abierto mucho mercado.

-¿Es difícil vender en otras provincias?

-La verdad es que esos vinos que han servido de buque insignia nos han abierto posibilidades. En muchos sitios nos tienen encasillados con los vinos de pitarra y cuando empiezan a catar las referencias que le llevamos, les convence. Pero a base de machacar mucho, de hacer muchas catas, de dar muchas muestras y de demostrarles que sabemos hacer vino de calidad.

-¿Qué vino se demanda más?

-Los tintos de crianza son los que más se mueven. Luego han tenido una influencia muy grande los semidulces, sobre todo, los blancos. Ayudan a abrir mercado, a que la gente que no bebe vino lo consuma, incluso los rosados. También en las costas de Andalucía cada vez se están bebiendo más. Lo que pasa es que cuando suben las temperaturas, cae el consumo de tintos, en las celebraciones apenas se consume vino y la gente tiende a beber bebidas más frías.

Mientras más al norte, más crianza consumen, más al sur beben los de baja graduación. Las temperaturas influyen mucho, pero también las costumbres.

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