Asaja teme «graves consecuencias» para el olivar extremeño por el arancel de EE UU

La aceituna de mesa atraviesa una mala situación por la sequía:: HOY/
La aceituna de mesa atraviesa una mala situación por la sequía:: HOY

«A partir de hoy habrá que ir pensando en buscar otros mercados alternativos», señala el presidente de la organización

E.P.

Asaja Extremadura lamenta «profundamente» la decisión de Estados Unidos de imponer un arancel a la aceituna española tras considerar «falsamente» que este producto se importa por debajo de su precio gracias a las subvenciones que recibe de la Unión Europea a través de la PAC.

El presidente de esta organización agraria, Ángel García Blanco, considera dicha medida una «barbaridad y un grave golpe a la línea de flotación del sector», ya que a su juicio provocará «unas consecuencias económicas incalculables» para los agricultores extremeños.

Para García Blanco, que Donald Trump imponga «a partir de ahora» un arancel que «va a oscilar entre el 2.31 por ciento y el 7,24 por ciento», a su juicio «no tiene sentido entre países y organizaciones modernas, abiertas y democráticas en el siglo XXI». «Elimina así la libre competencia y circulación de productos e imponiendo políticas proteccionistas», concreta.

«Éste es el resultado de la política impuesta por Trump, bajo su lema, 'America First' (América primero)», ha resaltado Ángel García Blanco, quien había advertido en los últimos meses sobre lo que podía ocurrir y que afecta «curiosamente sólo a la aceituna española» y no a la griega o argentina.

Para Ángel García Blanco, el «problema» que tiene EE.UU. con la aceituna se resume en que «han dejado de tener mano de obra barata con empleados mexicanos para seguir recogiéndola a mano, que es como debe de hacer porque no se pueden realizar con este productos otros productos mecánicos como ocurre con la aceituna para el aceite».

«Curiosamente sólo afecta a la aceituna española y no a la griega o argentina» ÁNGEL GARCÍA BLANCO

Así, en nota de prensa, García Blanco explica que «la limitación de la entrada de inmigrantes a EE UU está dificultando, como ocurría antes, el que tuvieran mano de obra barata y entonces ya no lo es rentable».

Libre competencia

En este sentido, el presidente de Asaja Extremadura considera que la Coalición para el Comercio Justo de Aceitunas Maduras de EE UU, que es la organización que según ha dicho ha propuesto dicha medida, «sólo intenta beneficiar a las dos únicas empresas americanas que comercializan este producto, Bell-Carter Foods y Musco Family Olive». «Se evita así la libre competencia y que el consumidor elija en la compra cuál es la que más le gusta y al mejor precio posible», añade.

Asimismo, Ángel García Blanco defiende las subvenciones legales de la Unión Europea a través de la PAC a la aceituna española y niega que se comercialice a otros países a un precio inferior al coste de producción, como se queja Estados Unidos.

«Quizás a largo plazo se solucione y se llegue a un acuerdo entre la Unión Europea y el Departamento de Comercio de EE.UU, pero el poner aranceles preventivos que pueden durar entre 5 y 10 años tiene el grave riesgo de acabar con el mercado de producción de aceituna española y en Extremadura, a las producciones del norte Cáceres (que sirven para las pizzas) y Tierra de Barros, la más afectadas de todas», ha indicado.

Asaja recuerda que en la región hay 105 empresas entamadoras (el entamado es un proceso previo al que se somete el fruto del olivo para quitarle el amargor). Este año, a pesar de la caída de producción por la mala climatología en Extremadura, aproximadamente estaba previsto que se exportasen a Estados Unidos «unos 32 millones de kilogramos de aceituna de mesa».

«A partir de hoy habrá que ir pensando en buscar otros mercados alternativos para colocar esta gran cantidad, y no será nada fácil», lamenta Ángel García Blanco

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